Un intenso despliegue policial tuvo lugar en la zona oeste de la ciudad, luego de que cuatro hombres armados irrumpieran en un comercio y redujeran a los empleados que se encontraban en el lugar. Como no encontraron el dinero esperado en el local, le quitaron la llave de la casa a uno de los dueños, se dirigieron a su domicilio particular y se llevaron dinero en efectivo y otras pertenencias.
De acuerdo a las primeras informaciones policiales, todo comenzó alrededor de las 7.30 de este martes, cuando los cuatro asaltantes, con los rostros cubiertos, entraron en una pollería ubicada en inmediaciones de San Juan y Matienzo. Allí, redujeron a los 9 empleados, les quitaron los teléfonos y los maniataron con precintos. Una vez que lograron reducir al personal, fueron a buscar el dinero en la caja registradora, pero la encontraron vacía.
Sin embargo, los ladrones no se dieron por vencidos y, con la amenaza de cortarle un dedo, le quitaron al hijo del titular las llaves de su casa, ubicada a la vuelta, por Matienzo, donde irrumpieron y sorprendieron al hombre mientras dormía. Tras amenazarlo con sus armas, los ladrones lograron obtener unos 200.000 pesos y alrededor de 4.000 euros.
Hay un amplio operativo policial en la zona. Los teléfonos de los empleados fueron encontrados en un contenedor de basura cercano al lugar del hecho.