En el Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico, especialistas remarcan la importancia de la prevención y la consulta médica temprana. Argentina participa de un estudio internacional de fase 3 que evalúa un potencial tratamiento específico contra la enfermedad, con centros de investigación en Rosario y otras ciudades del país.
Cada 19 de agosto se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una fecha destinada a generar conciencia sobre una enfermedad que afecta principalmente a niños pequeños y que continúa representando un importante desafío sanitario.
La jornada coincide con el nacimiento del doctor Carlos Gianantonio, uno de los principales referentes argentinos en el estudio y tratamiento del SUH. En este marco, desde Inmunova, compañía biotecnológica argentina que se dedica a la investigación y desarrollo de medicamentos para enfermedades poco frecuentes, difundió un comunicado con el objetivo de reforzar la prevención, mientras avanza la última fase de investigación clínica de un potencial tratamiento.
La enfermedad se produce principalmente por la infección con Escherichia coli productora de toxina Shiga, que puede transmitirse a través de alimentos o agua contaminados o por el contacto con materia fecal de personas o animales infectados.
En Argentina se registran más de 300 casos pediátricos por año, de acuerdo con la información difundida por especialistas e investigadores. El SUH constituye una de las principales causas de insuficiencia renal aguda en niños y puede generar consecuencias de largo plazo.
Entre sus posibles secuelas se encuentran la insuficiencia renal crónica, hipertensión arterial y alteraciones neurológicas. Más de la mitad de los pacientes puede presentar daño renal grave, según los datos difundidos en el marco de la campaña de concientización.
La importancia de reconocer los primeros síntomas
Uno de los principales objetivos de la jornada es que las familias puedan identificar rápidamente los signos que requieren una consulta médica.
El SUH suele comenzar con diarrea, con o sin sangre, y puede estar acompañado por dolor abdominal intenso, palidez, decaimiento y disminución de la cantidad de orina.
“La evolución del síndrome urémico hemolítico depende, en gran medida, de la rapidez con la que el paciente consulta y recibe atención médica. Frente a un cuadro de diarrea, especialmente si presenta sangre, asociado a palidez, decaimiento o disminución de la cantidad de orina, es fundamental no demorar la consulta”, explicó la doctora Iliana Principi, investigadora principal del Hospital Pediátrico Dr. Humberto J. Notti, de Mendoza.
La especialista remarcó que el diagnóstico y el tratamiento de sostén oportunos continúan siendo las principales herramientas disponibles para disminuir el impacto de la enfermedad. Actualmente no existe un tratamiento específico aprobado contra el SUH, por lo que los pacientes reciben atención hospitalaria y terapias de sostén destinadas a tratar las complicaciones que puedan aparecer.
Cómo prevenir el SUH
La prevención está fundamentalmente relacionada con la higiene y la correcta manipulación de los alimentos.
Entre las principales recomendaciones se encuentran: lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño o cambiar pañales, al regresar de la calle y antes de manipular alimentos; cocinar completamente la carne, especialmente la carne picada; evitar ofrecer carne picada a niños menores de 5 años; utilizar agua potable para beber y lavar frutas y verduras; consumir productos lácteos pasteurizados; evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos; lavar y desinfectar utensilios y superficies que hayan estado en contacto con carne cruda y utilizar natatorios habilitados y evitar aguas que puedan estar contaminadas.
Un tratamiento experimental que avanza en Rosario
Mientras la prevención continúa siendo la principal herramienta frente al SUH, investigadores argentinos participan de un estudio internacional que busca evaluar una posible alternativa terapéutica específica.
Se trata del INM004, un medicamento en investigación desarrollado por la compañía biotecnológica argentina Inmunova, que actualmente se encuentra en un estudio clínico internacional de fase 3. El tratamiento experimental contiene anticuerpos policlonales dirigidos contra la toxina Shiga, considerada el principal factor responsable del daño asociado al SUH.
El objetivo del estudio es evaluar la eficacia y seguridad del medicamento en pacientes pediátricos con diagnóstico clínico de la enfermedad y determinar si puede contribuir a detener su progresión y reducir la aparición de formas graves.
La investigación se desarrolla en 20 hospitales públicos y privados de Argentina y en otros 23 centros europeos. En el país participan centros de distintas provincias y jurisdicciones, entre ellas Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta, Santa Fe y Tucumán.
En Santa Fe, uno de los centros que participa de la investigación está ubicado en Rosario, el Hospital de Niños Zona Norte “Dr. Roberto Carra”.
“El síndrome urémico hemolítico continúa siendo una enfermedad para la que todavía no contamos con un tratamiento específico aprobado. Participar de un estudio clínico de estas características representa una oportunidad muy importante para generar evidencia científica y seguir avanzando hacia nuevas alternativas terapéuticas para nuestros pacientes”, señaló la doctora Jésica Geuna, investigadora principal del Hospital de Niños Zona Norte de Rosario.
Una investigación con participación argentina y europea
El estudio cuenta con participación internacional y se encuentra activo en Francia, Italia, Rumania, Bélgica, Irlanda y Reino Unido, luego de obtener las correspondientes autorizaciones regulatorias.
El programa de desarrollo clínico recibió además la designación de “Droga Huérfana” por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).
La doctora Valeria Blumetti, investigadora principal de la Clínica Zabala de CABA, destacó la importancia de que el estudio se realice bajo un protocolo común en distintos países. “Los estudios clínicos multicéntricos permiten responder preguntas que pueden cambiar la práctica médica. Este proyecto reúne hospitales de Argentina y Europa bajo un mismo protocolo y con los más altos estándares científicos y regulatorios”, precisó.
El avance de la investigación abre una expectativa para el futuro, aunque el medicamento continúa siendo experimental y no constituye actualmente un tratamiento aprobado para el SUH.
Mientras se espera la evidencia definitiva del estudio, los especialistas mantienen el foco en las medidas que hoy sí están disponibles: higiene, manipulación segura de los alimentos, consumo de agua segura y consulta médica inmediata ante síntomas compatibles.
En una enfermedad que puede evolucionar rápidamente y generar consecuencias renales graves, reconocer las señales de alerta y actuar a tiempo continúa siendo fundamental.