La iniciativa presentada por el diputado Esteban Paulón reabrió el debate sobre el derecho a decidir en el final de la vida. La Campaña Nacional por el Derecho a la Eutanasia en Argentina asegura que existe un fuerte consenso social y reclama que el Congreso avance en una discusión “plural, informada y respetuosa”. Según encuestas recientes, entre el 76% y el 80% de la población se muestra a favor de una ley de eutanasia. Propuesta del proyecto y la opinión de Dinah Magnante, especialista en el tema.
El debate sobre la eutanasia volvió a instalarse con fuerza en la agenda pública argentina tras la presentación del proyecto de ley presentado por el diputado nacional Esteban Paulón, del bloque Provincias Unidas. La iniciativa propone la regulación y el derecho de acceder a la eutanasia o al suicidio asistido en casos de enfermedades terminales o padecimientos irreversibles.
El proyecto contempla dos modalidades: la eutanasia, entendida como la administración directa de una sustancia letal por parte de un profesional de la salud, y la muerte asistida, donde la persona se autoadministra la medicación provista bajo supervisión médica. La propuesta está dirigida a mayores de 16 años, argentinos o residentes permanentes con al menos un año de residencia, que atraviesen enfermedades graves e incurables, padecimientos crónicos imposibilitantes o cuadros terminales que provoquen sufrimiento físico o psíquico intenso. La iniciativa establece que la decisión deberá ser voluntaria, consciente e informada, sin presiones externas, y exige dos solicitudes separadas por al menos quince días. Además, prevé la intervención de un equipo médico interdisciplinario y de una Comisión de Evaluación y Garantías. También reconoce la objeción de conciencia individual para profesionales de la salud, aunque impide que instituciones médicas rechacen la práctica por razones religiosas o ideológicas.
Otro de los puntos centrales es la incorporación de la Asistencia Médica para Morir al Programa Médico Obligatorio (PMO) y la modificación del Código Penal para eximir de responsabilidad penal al personal sanitario que actúe bajo el marco legal previsto.
“Presenté un proyecto de ley para garantizar la muerte voluntaria médicamente asistida. Buscamos proteger la libertad de morir de manera voluntaria, regulando los procedimientos, definiendo los principios y salvaguardas, estableciendo los derechos y deberes del personal de salud, y creando los mecanismos institucionales de evaluación, control y seguimiento”, manifestó el diputado Paulón.
La discusión no es nueva en Argentina. La abogada y magíster en Ética Biomédica Dinah Magnante, autora del libro Bioética Clínica. Toma de Decisiones. Final de la Vida. Legislación Internacional, recordó que “desde 2021 se fueron presentando proyectos”, aunque aseguró que ahora observa un escenario más favorable. “Estoy más esperanzada”, afirmó.
En diálogo exclusivo con INFOROSARIO, Magnante señaló que todas las iniciativas legislativas presentadas hasta ahora “admiten ambas modalidades, la eutanasia y la muerte asistida”, y remarcó que el eje del debate pasa por la autonomía personal. “Nadie quiere que decidan por uno cómo morir. Nadie quiere sufrir”, sostuvo. Incluso citó al papa Pío XII al recordar que “nadie necesita sufrir para llegar al Cielo”, en referencia a la legitimidad ética de la sedación paliativa.
La especialista también destacó el crecimiento de la Campaña Nacional por el Derecho a la Eutanasia en Argentina, espacio que impulsa el debate público y la adhesión social a una futura ley. “Están firmando personalidades y ciudadanos, y todos lo vamos difundiendo. Con el ingreso del nuevo proyecto del diputado Paulón se le está dando mucho tratamiento al tema”, explicó.
Desde la campaña remarcan que el objetivo es garantizar “el derecho a decidir en el final de la vida”, junto con el acceso universal a cuidados paliativos. En una carta pública de adhesión difundida recientemente, sostienen que “en determinadas situaciones de padecimiento intolerable, incurable y de sufrimiento persistente, las personas tienen derecho a decidir de manera libre, informada, fehaciente y acompañada sobre el final de su vida”.
El documento también subraya que una regulación adecuada permitiría establecer “marcos claros, controles estrictos y garantías para evitar abusos”, al tiempo que reclama fortalecer los cuidados paliativos y respetar la objeción de conciencia de los profesionales de la salud.
Magnante consideró clave el rol de los medios de comunicación en este proceso. “Recuerdo que para la sanción de la ley de muerte digna la prensa fue muy importante. Ahora está pasando lo mismo y me parece fundamental aclararle a la población de qué se trata”, indicó. Y aclaró: “Nadie obliga a acceder a la eutanasia”.
Según una encuesta realizada por el Observatorio Pulsar de la UBA el 76% de los consultados estaba de acuerdo con la eutanasia, mientras que otro relevamiento de la Universidad de San Andrés indicó un apoyo cercano al 80%.
“Creo que la sociedad está preparada para eso”, reflexionó Magnante, quien además integra Plataforma Dignidad, un espacio regional conformado por representantes de varios países latinoamericanos que intercambian experiencias sobre legislación vinculada al final de la vida.
En América Latina, Colombia aparece como uno de los países más avanzados en esta materia, mientras que Uruguay aprobó su ley en octubre de 2025, sumándose al grupo de naciones que avanzaron en regulaciones sobre eutanasia y asistencia médica para morir.
“Es importante que ahora lo trate el Congreso”, concluyó Magnante, mientras el debate comienza a expandirse más allá del ámbito legislativo y sanitario para instalarse en la conversación pública argentina.
Para adherir a la campaña: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSc-p9cSnX-IyMpwke1fkAoxGVKrXuhs21qBWlqCXQs42IBPIQ/viewform