El jefe de Gabinete nacional, Manuel Adorni, presentó este miércoles su primer informe de gestión en el Congreso de la Nación, en medio de las investigaciones sobre su patrimonio por las denuncias de enriquecimiento ilícito.
Puso en marcha su estrategia de defensa desde el arranque de su informe de gestión en la Cámara de Diputados. "No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia", aseguró en su exposición inicial para tratar de bloquear de antemano las preguntas de la oposición y avanzar con el plan que diseñó el Gobierno: que la sesión sirva para empezar a dejar atrás el escándalo.
Adorni debía cumplir la obligación constitucional de dar su informe de gestión ante el Congreso, pero toda la expectativa estaba puesta en sus explicaciones sobre el viaje junto a su esposa a Nueva York en el avión presidencial, otras salidas familiares a destinos como Aruba y la compra de inmuebles y en las respuestas que daría a las filosas preguntas de la oposición.
La tensión del encuentro estuvo planteada desde el inicio y la elevó la asistencia del presidente Javier Milei junto a todo el Gabinete, un hecho inusual. Algunos de los ministros no querían ir, pero cumplieron la orden del mandatario y de su hermana, Karina Milei. Todos estuvieron en los palcos para "bancar" a Adorni.
El mandatario ingresó al palco central junto a Karina Milei a las 10:45, mientras los diputados entonaban el Himno Nacional. Al terminar, la bancada oficialista se puso de pie para aplaudirlo. Detrás suyo se ubicaron Luis "Toto" Caputo (Economía) y el canciller Pablo Quirno. Con ellos acomodados, Adorni entró al recinto e inició su exposición.
La defensa de Manuel Adorni en Diputados: una táctica de bloqueo a la oposición
En su discurso Adorni defendió las reformas que lleva adelante el Gobierno, a las que calificó como "un camino de grandeza"; destacó que el país pasó "de 211,4% de inflación anual al 31,5%" y aseguró que Régimen para Grandes Inversiones (RIGI) "va a generar inversiones por 94.975 millones de dólares", entre otras cosas.
La exposición inicial del jefe de Gabinete fue un discurso más político que técnico sobre la gestión. Entre dato y dato, azuzó la polarización con el kirchnerismo. Por caso, los acusó de haber "orquestado milimétricamente" un "plan golpista" junto con "empresarios prebendarios y medios de comunicación" el año pasado. A eso atribuyó los problemas económicos actuales, entre ellos "la situación crediticia de familias y empresas".
Pero el golpe de efecto lo dio en el tramo final, cuando se adelantó a las preguntas sobre el escándalo. "A muchos de ustedes les gustaría hacer un juicio público de mi persona", advirtió Adorni y señaló que decidió responder sobre este tema solo para "demostrar a los argentinos que este es un Gobierno transparente", aunque en realidad realizó un descargo con el que buscó clausurar el tema para la sesión y hacia adelante.
"Los miembros de esta Cámara quieren asociar el gasto privado con el gasto publico y las actividades de mi vida privada con actos de Gobierno. Ni constitucional, ni penal, ni civilmente son comparables", sentenció el jefe de Gabinete al tiempo que señaló: "He afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes que realicé con mi familia".
El diputado kirchnerista Aldo Leiva, sentado en primera fila, le gritó: "¿Y de dónde sacaste la plata?". Adorni hizo caso omiso y prosiguió con una crítica a "publicaciones tendenciosas y falsas" de los medios que "pretenden dar por probada mediáticamente una hipótesis incorrecta".
El jefe de Gabinete remarcó que tanto el Ministerio Público Fiscal como la Justicia ya dictaminaron que "no existió delito ni irregularidad" en la invitación de su esposa en el viaje del avión presidencial a Nueva York y que el juez archivó la denuncia porque "se comprobó que no hubo ningún gasto de viáticos, alojamiento, comida, o de cualquier tipo de parte del Estado Nacional y que no existió incumplimiento en su invitación".
Sin respuesta sobre los inmuebles, Adorni apeló a la Justicia para correr a la oposición
Adorni no se refirió a la compra del departamento en Caballito, ni al préstamo de 200 mil dólares que le hicieron las dos jubiladas que le vendieron el inmueble, como tampoco a la adquisición de una casa en el exclusivo country Indio Cuá Golf Club en Exaltación de la Cruz, pero sí aseguró que cumplió con la Ley de Ética Pública y presentó las declaraciones juradas correspondientes.
"Como lo dije, aún no venció el plazo para la presentación de mi última declaración jurada. Será en ese momento en el que se formulará el correspondiente detalle de mi patrimonio integral", afirmó el funcionario.
También aseguró que "es falso" que él haya "coordinado la aprobación de determinadas contrataciones en favor de un tercero con supuestos vínculos previos", en referencia su amigo al periodista Marcelo Grandio, con quien viajó a Punta del Este en febrero y que "no existen ni existieron" contratos de su esposa con el Estado Nacional.
En esa línea, remarcó que "las autoridades judiciales son las competentes para investigar y conocer en todas las denuncias presentadas" y le reclamó a los diputados que "para no incumplir la Constitución Nacional, no requieran que ningún miembro del Poder Ejecutivo Nacional se arrogue el conocimiento de causas en trámite. Serán los jueces, y solo ellos, quienes deberán resolver las denuncias formuladas".
Con esas explicaciones y esa frase puntual, el jefe de Gabinete le adelantó a la oposición que todas sus preguntas chocarían con la misma explicación. "Quiero ser claro: no cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia", remató Adorni. La bancada de La Libertad Avanza aplaudió a rabiar y lo mismo hizo Milei, quién se mostró en modo militante durante el acto.
Milei en modo militante: cruces con la Izquierda y un "rebelde" kirchnerista
Durante la exposición de Adorni, la bancada peronista/kirchnerista mantuvo un silencio pocas veces visto. Fuentes parlamentarias confirmaron que hubo un acuerdo previo entre ellos y otros sectores de la oposición para no caldear el clima, por temor a que Adorni aprovechara el descontrol para irse.
Lo respetaron todos, con las únicas excepciones del kirchnerista Aldo Leiva y los diputados del Frente de Izquierda Myriam Bregman, Néstor Pitrola, Romina del Plá y Nicolás del Caño. Fueron ellos quienes rompieron por momentos el plan opositor de mantener la calma, aunque no provocaron a Adorni, que se mantuvo imperturbable, sino al Presidente.
Leiva se paró en un momento del discurso y le acercó a Adorni dos hojas impresas. Una decía: "Preguntas simples! Las propiedades? Los viajes? Los números? Libra?". La otra agregaba: "Todo muy claro, menos las respuestas". El jefe de Gabinete lo ignoró pero igualmente el titular del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, le hizo uun gesto y le dijo "Aldo, ya está".
Sin embargo, el diputado no obedeció el llamado al orden y se acercó al sector más cercano al palco de Milei y le mostró los carteles. El Presidente los miró y le avisó que buscaría sus anteojos para leerlos, pero segundos después desistió y le dijo al legislador: "No te da la cabeza".
En tanto, cuano los diputados Myriam Bregman, empezaron a gritar consignas sobre Palestina en el momento en que Adorni hablaba del alineamiento del Gobierno con Israel, Milei les salió al cruce: "¡Ustedes son los asesinos! Sus ideas mataron a 150 millones de personas".
"Terminen con el circo" y "no trabaja nadie", fueron otras frases que arrojó Bregman mientras los diputados libertarios mezclaban aplausos para Adorni, vivas al Presidente y chistidos para hacer callar a la oposición. En ese momento, Milei se puso de pie, les tiró besos y les hizo un corazón con la mano, para más festejos de la bancada oficialista.
El plan del Gobierno para "rescatar" a Adorni
El estado de fervor militante de Milei no terminó ni siquiera cuando se retiró del recinto, tras la conclusión del informe inicial, dado que al pasar por la puerta de la Sala de Periodistas les gritó "chorros" y "corruptos" a los trabajadores de prensa que trataron de hacerle preguntas.
De esta forma, Milei tuvo casi tanto protagonismo como Adorni mientras estuvo en el recinto. "Parte del show para distraer", se quejaban en la oposición. Lo cierto, es que con el inédito despliegue del Presidente para apoyar a Adorni en su careo con los diputados el Gobierno puso en marcha el verdadero plan: dejar el escándalo atrás.
La intención del oficialismo es que la sesión y las respuestas de Adorni en Diputados (independientemente de su profundidad y detalle) ayuden a que el caso empiece a quedar encapsulado en la Justicia y que el jefe de Gabinete recupere poco a poco el rol de "vocero" de la Casa Rosada que mantuvo durante todo este tiempo.
El modo en el que Adorni se adelantó a las preguntas y devolvió una respuesta calcada cuando empezó a recibir los interrogantes verbales por parte de la oposicion es parte de esa estrategia: el jefe de ministros se mostró siempre dentro de la línea del protocolo, pero exhibió el mismo estilo directo que siempre lo caracterizó. El Gobierno quería un "Adorni en estado puro" y lo tuvo.
Frente a algunos de los diputados que le preguntaron con inquina si pensaba renunciar o lo invitaban a tomar ese camino, Adorni respondió: "Quiero dejar en claro que no. Estoy acá dando la cara". Javier Milei y su hermana se encargaron de mostrar, con respaldo de todo el Gabinete y la tropa militante, que están decididos a sostenerlo.
Milei y Karina alinearon a todo LLA para sostener a Adorni
La Libertad Avanza copó la Cámara de Diputados para respaldar a Adorni. El Presidente y Karina Milei se aseguraron de movilizar a toda la tropa libertaria detrás suyo, mientras que Adorni se encargó con su discurso de mostrar a un oficialismo unificado, pese a las internas que vive el Gobierno, con la pelea estelar entre la secretaria General y el asesor presidencial Santiago Caputo, que también estuvo en uno de los palcos, pero casi no se dejó ver.
A lo largo de su discurso, Adorni reconociò a la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal, mano derecha de Caputo y tambièn reconoció a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, por seguir el "legado de Patricia Bullrich", con uien también empezó a haber tensiones.
Bullrich se ubicó en el palco contiguo al de Milei. Se sentó al lado de Santiago Caputo y detrás de Diego Santilli y Federico Sturenegger, que también fueron mencionados por el jefe de Gabinete.
La exministra de Seguridad y actual jefa de bloque del Senado tampoco tenía entusiasmo por asistir, según supo este medio de fuentes parlamentarias, pero lo hizo y llevó con ella a buena parte de los senadores oficialistas, que se acomodaron en uno de los palcos de la derecha del recinto.
En el extremo opuesto estuvieron los legisladores bonaerenses que responden al Sebastián Pareja, hombre de Karina Milei. Entre ellos, Francisco Adorni, el hermano del jefe de Gabinete. Los que no estuvieron los militantes de Las Fuerzas del Cielo, el espacio que se referencia en Caputo, pero sí hubo militancia en todas las gradas.
De esta forma, Manuel Adorni fue acompañado por toda la estructura del Gobierno, de Javier Milei para abajo, una señal de respaldo que pretende ser un aviso sobre su continuidad en el cargo a pesar del escándalo. Al menos por ahora. La presentación del jefe de Gabinete en Diputados se pensó más como una jugada con esos fines que como un informe más.