¿Qué es Malvinizar? ¿Cómo está la situación actualmente? Comprometido con la causa Malvinas, Francisco Cafiero, vicepresidente de la COPPPAL (Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe) y ex secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa se refirió a las políticas que necesitamos para recuperar nuestra soberanía.
Durante una entrevista exclusiva con INFOROSARIO, Francisco Cafiero explicó qué es Malvinizar, analizó la coyuntura actual a 44 años de la gesta del Atlántico Sur y a su vez planteó una inquietante paradoja: mientras que la Organización de las Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía y llama al diálogo, el gobierno de Javier Milei carece de un compromiso real con la causa y firmeza en la defensa de los intereses nacionales.
—¿Qué significa Malvinizar?
Malvinizar es, en primer lugar, comprender qué está en disputa. No es sol recordar una fecha o rendir homenaje, que también es necesario, sino entender que Malvinas es una cuestión de soberanía vigente, concreta y multidimensional. Malvinizar implica llevar la causa al terreno de la política, del conocimiento y de la acción. Es estudiar, debatir, enseñar y construir conciencia sobre lo que está en juego: territorio, recursos, proyección estratégica y derecho internacional.
En definitiva, malvinizar es asumir que la causa Malvinas no es del pasado, sino del presente y del futuro, y que requiere un compromiso activo de la sociedad para ejercer soberanía.
—¿Cuál es tu análisis sobre la situación de Malvinas a 44 años?
A 44 años, la situación muestra una paradoja. Por un lado, la Argentina mantiene una posición jurídica sólida, reconocida por la comunidad internacional. La Organización de las Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía y llama al diálogo entre las partes.
Pero al mismo tiempo, en el plano fáctico, el Reino Unido consolida su presencia en el Atlántico Sur, con una ocupación que no sólo es territorial, sino también militar, económica y estratégica.
Este año, además, se vio algo muy significativo: la vigilia de Río Grande tuvo una convocatoria récord, tanto en presencia como en cobertura. Se amplificó
especialmente a través del streaming, con una participación creciente de jóvenes. Eso muestra que, lejos de apagarse, la causa Malvinas se resignifica y encuentra nuevas formas de interpelar a las nuevas generaciones.
Ahora bien, el gobierno de Javier Milei carece de un compromiso real con la causa. Malvinas no forma parte de su relato ni de lo que denominan “batalla cultural”. En el plano internacional, se observa un retroceso en la posición argentina en ámbitos como Naciones Unidas, y una falta de firmeza en el reclamo frente al Reino Unido.
A esto se suma una señal preocupante en términos políticos y simbólicos: la invitación al ex primer ministro británico Boris Johnson a la Casa Rosada, sin
siquiera una mención a la cuestión Malvinas. Del mismo modo, la desatención hacia los países de la región debilita la posición argentina. El reciente acuerdo estratégico entre Brasil y el Reino Unido, que incluye instancias de cooperación en materia de defensa, plantea un interrogante:
¿cómo no se anticipó este movimiento desde la política exterior argentina?
Se trata de señales que erosionan una política de Estado que debería sostenerse con coherencia, previsión estratégica y firmeza en la defensa de los intereses nacionales.
Porque lo que está en juego es mucho más que las islas, son recursos naturales, de la proyección hacia la Antártida, de una ubicación geográfica clave entre dos océanos, y de un espacio que representa aproximadamenteun tercio del territorio nacional si se consideran las dimensiones marítimas.
Ese espacio hoy está ocupado y explotado unilateralmente por el Reino Unido.
—En las charlas que estuviste participando: ¿Cómo fue la respuesta del público? ¿Qué pudieron conversar?
En cuanto a la charla que organizamos desde la agrupación Soberanía, Comunidad y Trabajo en la Ciudad de Buenos Aires el 9 de abril, la respuesta del público fue muy significativa. Hubo mucho interés, mucha escucha y también participación activa. Algo que nos llamó la atención es que no se trató solo de gente que fue específicamente a la charla, hubo vecinos que estaban haciendo sus compras, vieron que la actividad se realizaba en la vereda y se quedaron a escuchar. Eso habla de que Malvinas interpela, genera interés y sigue movilizando.
En las charlas participaron la legisladora Claudia Neira, el VGM César Trejo, la académica Mariana Altieri y la referente Florencia Tropeano, lo que permitió
un intercambio entre experiencia, análisis y compromiso político.
Lo que más se destacó en el intercambio fue la necesidad de entender la soberanía en términos concretos. No es un concepto abstracto, tiene que ver con recursos, con territorio, con capacidad de decisión. Malvinas sintetiza todo eso. Y cuando uno logra transmitir esa idea, la respuesta es inmediata y la gente entiende que no es un tema lejano, sino algo que impacta directamente en el presente y en el futuro del país.