El informe, fundamentado en documentos internos a los que Reuters tuvo acceso, indica que la priorización en el manejo del fraude ha tenido un impacto directo en los ingresos. Las proyecciones internas de Meta señalaron que cerca del 10% de su facturación total de 2024 provendría de anuncios de estafas y bienes prohibidos, según Reuters.
Esta porción de ingresos, de acuerdo con las estimaciones internas de Meta citadas por Reuters, ascendería a unos US$16.000 millones. La documentación sugiere una persistencia del problema, con los sistemas de la empresa mostrando a sus usuarios un promedio diario de 15.000 millones de anuncios de "mayor riesgo" que contienen señales claras de ser fraudulentos.
La magnitud de esta cifra destaca los desafíos de la empresa para mitigar el volumen de publicidad engañosa que se publica en sus plataformas, a pesar de las herramientas de detección implementadas, analiza el informe.
El diseño del sistema de anuncios de Meta puede intensificar el riesgo para los usuarios. Los documentos internos apuntan a que los usuarios que interactúan con anuncios fraudulentos son más propensos a ver más de ellos, debido a que el algoritmo busca ofrecer publicidad basada en los intereses previamente mostrados. Los informes señalan que "el sistema de personalización de anuncios de Meta amplifica la exposición" al fraude para estos usuarios.
La preocupación por el rol de Meta en las estafas no es exclusiva de la empresa. La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) encontró que las plataformas de Meta estuvieron involucradas en más de la mitad de todas las pérdidas relacionadas con estafas de pagos en 2023, duplicando el total de todas las demás firmas de redes sociales combinadas. Este dato de una entidad externa subraya la magnitud del desafío que enfrenta Meta como plataforma para el comercio digital.
Consumer Reports respondió a la investigación, pidiendo a la Comisión Federal de Comercio (FTC) y a los fiscales generales estatales de EEUU que tomen medidas coercitivas contra Meta debido a su "fracaso a la hora de mitigar los anuncios fraudulentos dañinos". Justin Brookman, director de política tecnológica de CR, declaró que "Meta... continuamente elige priorizar las ganancias en lugar de proteger a sus usuarios".