Gustavo Valdés, el gobernador de Corrientes, recibió el 13 de junio un llamado inquietante. Le informaron sobre la desaparición de un niño de 5 años de un campo del interior profundo del departamento San Roque. Así supo de Loan Danilo Peña. Once días después, el mandatario radical dio una primera conferencia de prensa en la que dijo que sería “un posible caso de trata de personas”, además de aclarar que no era su voz la que circulaba en un polémico audio presuntamente armado con inteligencia artificial.
Valdés logró su reelección en 2021 por una mayoría abrumadora y el año que viene dejará la gobernación porque ya no puede ser reelecto por segunda vez. La desaparición de Loan Danilo Peña no encuentra antecedentes cercanos en la provincia, porque el secuestro de Cristian Schaerer, ocurrido el 21 de septiembre de 2003, fue más bien una venganza contra su padre, Juan Pedro “Vasco” Schaerer, funcionario del “régimen nuevista” encabezado por “Tato” Romero Feris, que el radicalismo vino a suplantar hasta hoy.
La indignación del pueblo correntino propalada por una gran cobertura nacional de medios de comunicación centra en el corazón del esquema político provincial sus quejas ayudada por una ineficiente y caduca Justicia provincial.
Exigiendo la aparición con vida del menor desaparecido el 13 de junio, miles de personas se congregan en diferentes marchas cansadas de una historia que se repite en sus vidas. Volviendo a poner a la provincia en el foco del escenario nacional. La convocatoria se extendió a una veintena de ciudades. Además de la capital provincial, la ciudadanía salió a la calle en Curuzú Cuatiá, Goya, Ituzaingó, Paso de los Libres, Santo Tomé, Virasoro, Mercedes, Santa Rosa, Monte Caseros, Bella Vista, Colonia Liebig, Cruz de los Milagros, Alvear, Ita Ibate, La Cruz y Saladas.
“Con vida lo llevaron, con vida lo queremos” y “Queremos a Loan” fueron los cánticos que se repitieron a lo largo de todas las localidades donde los vecinos se convocaron para pedir por el esclarecimiento de un caso que mantiene conmocionado al país. Hoy incómoda al oficialismo, pero la cuestión es un régimen político y de justicia que no da respuesta.
“Que se vayan todos” y “Valdés, compadre, hacete responsable”, son las otras consignas que dieron cuenta de un descontento que excede a la causa judicial y que, para la oposición, descubren “el hartazgo de la sociedad correntina”.
Si bien ya se habían realizado algunas movilizaciones en las semanas anteriores, el malhumor social se incrementó luego de las novedades del fin de semana, cuando la declaración de la tía del menor desaparecido generó un vuelco en la investigación y fue dada a conocer a partir de posteo equivocado del gobernador radical Váldes.
Con un final incierto el conjunto de los argentinos observan la decadencia de un sistema que no mejora.