Laudelina que llegó a las 13.40 al juzgado, contestó libre y voluntariamente las más de 60 preguntas que le realizaron. En su declaración confesó que plantó el botín de su sobrino para desviar la investigación.
Después de declarar por varias horas ante la Justicia Federal de Goya, en Corrientes, se imputó y se detuvo a Laudelina Peña, la tía de Loan Danilo Peña, el nene desaparecido. La jueza Cristina Pozzer Penzo la acusó por el delito de sustracción y ocultamiento del chico y ordenó su aprensión.
Los fiscales del caso, Mariano de Guzmán, Alejandra Mangano y Marcelo Colombo, habían pedido detenerla días atrás, ya que sospechaban que, precisamente, Laudelina había plantado el botín de Loan para despistar la búsqueda.
Al ser consultada por la ubicación del cuerpo de Loan, si es que está muerto, Laudelina aseguró no saberlo y dijo que piensa que su sobrino está vivo, cuando una semana atrás declaró que Carlos Pérez lo atropelló con su Ford Ranger y lo mató. Incluso, dijo ante un fiscal de la Justicia de Corrientes que María Victoria Caillava la había amenazado para que se callara.
Pozzer Penzo les denegó el pedido de detención en primera instancia, al asegurar que no habían presentado pruebas suficientes. Los fiscales volvieron a plantear su captura y entre las medidas que perseguían, se encontraba la pericia al celular de la tía de Loan.
La pesquisa fue realizada en la División Pericias Telefónicas de la Policía Federal en la calle Azopardo. El teléfono había sido obtenido en un allanamiento en su casa de 9 de Julio, donde los investigadores del caso también se llevaron el teléfono de su hija.
Las pruebas que permitieron acusarla provinieron de las pericias a los teléfonos incautados realizadas por la Policía Federal mediante el sistema UFED, el análisis de las comunicaciones en el caso y varios relatos de testigos. Así, los fiscales lograron la indagatoria y su posterior arresto.

La protesta frente al Juzgado Federal de Goya
Allanaron la comisaría de 9 de Julio
El Instituto Médico Forense tomó hoy nuevas muestras de ADN a la familia de Loan, que se suman a las que entregaron una semana antes de que la Justicia federal tome el control del caso. En paralelo, se allanó la Comisaría de 9 de Julio que comandaba Walter Maciel, imputado por encubrimiento en la desaparición del chico. También, se tomaron cinco nuevas declaraciones testimoniales. Uno de los testigos fue el párroco de la localidad.
Por otro lado, los peritos aguardaban la orden de Pozzer Penzo para romper una losa descubierta en el cementerio de 9 de Julio, que habría sido construida cerca de 20 días atrás, al mismo tiempo de la desaparición de Loan. La tumba fue analizada con un georadar, sin resultados, lo que llevó a romper la estructura como última opción.