Los números de Santa Fé dejan muchas dudas, en el 90 en el gobierno de Carlos Menem, los números nacionales cerraban y las provincias se endeudaban sin control alguno. Hoy, la película se repite?
Durante los últimos meses, la gestión de Pullaro avanzó con distintos mecanismos de financiamiento que llevaron a Santa Fe a tomar compromisos económicos de magnitud histórica.
El segundo punto tiene que ver con el resultado fiscal.
Según el propio informe difundido por el Ministerio de Economía, durante los primeros cinco meses de 2026 los gastos provinciales superaron a los ingresos por casi 595 mil millones de pesos.
El tercer elemento es el fuerte incremento de la presión económica que enfrentan los santafesinos a través de impuestos, tarifas y servicios públicos.
Para distintos sectores opositores y gremiales, la combinación de esos tres factores comienza a encender luces amarillas.
Los números difundidos oficialmente muestran que entre enero y mayo los ingresos totales de la provincia alcanzaron los 5,56 billones de pesos, mientras que los gastos llegaron a 6,15 billones.
La diferencia arrojó un resultado negativo acumulado de 594.989 millones de pesos.
Desde el Ministerio de Economía explicaron que el desequilibrio fue cubierto mediante fuentes financieras y remarcaron que la estrategia responde a una política anticíclica destinada a sostener la actividad económica y la inversión pública.
Además, sostienen que no existe deuda flotante ni atrasos en los pagos comprometidos por la provincia.
No obstante, el dato volvió a instalar un debate que durante gran parte del año había permanecido fuera de la agenda pública.
A cuestión, de apoyo legislativo, el gobierno nacional autoriza a Santa Fé a endeudarse.
La situación adquirió mayor relevancia luego de la decisión del Gobierno Nacional de autorizar anticipos financieros para Santa Fe por hasta 400 mil millones de pesos.
La medida fue oficializada mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo.
Según la normativa, esos fondos están destinados a atender dificultades financieras transitorias vinculadas a la ejecución presupuestaria y a compromisos de deuda.
La asistencia también alcanzó a Entre Ríos y Jujuy. Sin embargo, en Santa Fe el tema abrió una fuerte discusión política.
Mientras desde la administración provincial se habló de una herramienta financiera destinada a fortalecer la obra pública, distintos sectores interpretaron que se trató de un verdadero auxilio económico para una caja provincial que comienza a mostrar signos de tensión.
En los sindicatos estatales también comenzó a instalarse un fuerte nivel de incertidumbre. La razón es simple.
A pocos días de una nueva discusión salarial, hasta este miércoles por la tarde todavía no existía una convocatoria formal a paritarias.
La demora alimentó versiones que circulan con fuerza entre trabajadores de la administración central, docentes, profesionales de la salud y otros sectores públicos.
Según esos trascendidos, el Gobierno provincial estaría evaluando presentar una oferta salarial considerablemente inferior a la evolución inflacionaria.
La explicación que aparece detrás de esas versiones es justamente la necesidad de preservar el equilibrio fiscal y evitar una mayor presión sobre las cuentas públicas.