La concejala Anahí Schilbelbein presentó un proyecto para modificar la Ordenanza Nº 2.649, vigente desde 1980, que actualmente regula el servicio de taxis en la ciudad. La edil junto a directivos de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar) y de la Dirección de Fiscalización del Transporte inspeccionaron los vehículos eléctricos que podría habilitarse.
“Presenté un proyecto para modificar la ordenanza Nº 2.649, para incorporar en el sistema público de taxis un nuevo tipo de auto que sea eléctrico. Lo que tiene a mí entender tres grandes beneficios: moderniza el sistema, es mucho más amigable con el medio ambiente porque tiene cero emisión contaminante y según algunos informes y estudios esta modificación reduciría los costos operativos en 12 millones anuales”, expresó la edil radical a nuestro medio.
Luego de mantener reuniones con José Iantosca, el presidente de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar), Schilbelbein presentó la iniciativa para mejorar el sistema público de taxis en la ciudad a través de la incorporación de taxis eléctricos. La propuesta busca modificar la Ordenanza Nº 2.649, vigente desde 1980, que actualmente regula el servicio de taxis.
Según los estudios que realizaron los taxistas, un vehículo eléctrico podría generar un ahorro operativo de aproximadamente 12 millones de pesos anuales, principalmente por menor gasto en energía y mantenimiento. “Debido a la crisis esto también transformaría al sistema en más competitivo a nivel tarifas. Por supuesto la modernización traería no solo beneficio para los titulares y peones de taxis, sino por sobre todas las cosas un gran confort para los usuarios y usuarias”, afirmó la edil.
Entre los puntos principales del proyecto se destacan: habilitar oficialmente autos eléctricos como taxis, modernizar una normativa con más de 45 años, reducir costos para los choferes y titulares, disminuir emisiones contaminantes y ruido urbano y mejorar la competitividad del servicio frente a plataformas como Uber y Didi.
Como parte del avance del proyecto, se exhibieron modelos eléctricos de la empresa china BYD en los galpones de la Dirección de Fiscalización del Transporte de Rosario para evaluar aspectos técnicos y reglamentarios. Los vehículos son comercializados localmente por Neostar. Desde Catiltar señalaron que están trabajando en convenios de financiamiento bancario para facilitar la compra de estas unidades por parte de los taxistas.