El hecho ocurrió el 24 de enero, cuando la víctima, que se desempeña como camionero, fue emboscada en un camino rural de Villa Ana, en el departamento General Obligado, a la vera de la Ruta Provincial 32. Amenazado con un cuchillo, el grupo lo obligó a descender del vehículo, le bajó el pantalón y lo sometió a un ataque sexual.
De acuerdo a trascendidos la víctima, conocía a los agresores, quienes lo habrían amenazado con un arma blanca.
El hombre hizo la denuncia el 27 de enero ante la Fiscalía Nº4 y relató que fue abordado por los cinco hombres en un camino rural a 200 metros de la ruta provincial 32. A unos metros, se perpetuó el abuso sexual con acceso carnal, lo que le provocó lesiones. Todo esto mientras uno de ellos grababa el hecho con la cámara de su teléfono.
Según consta en la causa, el hombre sufrió lesiones y fue amenazado de manera constante. Entre otras intimidaciones, los agresores simularon que iban a cortarle el pene con un arma blanca.
La denuncia fue presentada tres días después, el pasado 27 de enero. En su declaración, la víctima explicó que conocía a los agresores y aportó detalles clave sobre el lugar donde ocurrió el ataque.
Con esa información, la Fiscalía Nº 4 del Ministerio Público Fiscal de Santa Fe inició la investigación y logró recuperar registros audiovisuales del hecho, que fueron incorporados al expediente judicial.
Pese a que los acusados intentaron minimizar el hecho, asegurando que lo ocurrido había sido “un chiste”, la fiscalía descartó esa versión ante la gravedad de las pruebas reunidas, según informaron medios locales.
En los procedimientos ordenados por la Justicia, cuatro de los acusados, Diego Mauri, Diego Bogadín, Jorge Spessot y Enrique Silvero fueron detenidos por orden de la jueza penal Natalia Palud. El quinto imputado, Mariano Benítez, fue arrestado recién el 1 de febrero, luego de permanecer prófugo.
Los presuntos agresores tienen entre 31 y 41 años y están imputados por abuso sexual gravemente ultrajante, doblemente agravado.
La imputación fue formulada por el fiscal Valentín Herenú y, tras distintas audiencias, la causa quedó en manos del fiscal Norberto Ríos, quien continuará con la investigación.