La boxeadora Alejandra “Locomotora” Oliveras murió este lunes en el Hospital José María Cullen en Santa Fe, a las 16, después de haber sufrido un accidente cerebrovascular isquémico (AVC) y estar dos semanas internada. Desde su ingreso al nosocomio, su cuadro se había presentado como “crítico”.
Ese mismo lunes, "Locomotora" iba a jurar como convencional reformadora de la Constitución Provincial. Sin embargo, debido a su situación de salud, no llegó a la Legislatura y quedó internada en el nosocomio.
El miércoles fue operada de urgencia y desde entonces su estado era crítico. Su fallecimiento fue confirmado este lunes por autoridades del hospital.
La noticia generó un profundo impacto en el ambiente del deporte y despertó una oleada de mensajes de aliento y reconocimiento, mientras se esperaba una evolución favorable. No solo por sus logros deportivos, sino también por una historia de vida marcada por la resiliencia y el coraje: campeona mundial en cinco categorías distintas, Oliveras fue la primera argentina en ganar una corona en el exterior y en consagrarse bajo el ala de organismos históricos del boxeo.
Una pionera del boxeo femenino
Nacida el 20 de marzo de 1978 en El Carmen (Jujuy), y criada en Alejandro Roca, Córdoba, Oliveras enfrentó situaciones de extrema vulnerabilidad desde su adolescencia. Madre a los 15 años, víctima de violencia machista, encontró en el boxeo una salida y una forma de defensa. Su debut profesional se dio en 2005, y apenas un año después ya estaba disputando su primera pelea mundialista.
Su consagración frente a la mexicana Jackie Nava en Tijuana fue histórica, no solo por el impacto deportivo, sino porque la convirtió en referente indiscutida del boxeo argentino. A lo largo de su carrera sumó cinco títulos mundiales en distintas categorías, con un récord de 33 victorias (16 por nocaut), tres derrotas y dos empates.
Más allá del deporte
Luego de colgar los guantes, Oliveras mantuvo su espíritu combativo en otras arenas. Dio charlas motivacionales, abrió un gimnasio en Santa Fe, actuó en producciones televisivas y se involucró en política.
En 2021 fue candidata a diputada nacional y en 2024 fue designada en un cargo del Ministerio de Seguridad. Su último compromiso público fue como convencional constituyente en Santa Fe, para el partido Frente de la Esperanza.
El ACV que sufrió se produjo justo antes de asistir a una sesión de la Convención Reformadora de la Constitución provincial. Tras ser asistida en un centro de salud de Santo Tomé, fue derivada a la capital santafesina donde pasó sus últimos días.
La historia de Alejandra Oliveras se resignifica como un ejemplo de lucha, disciplina y superación. Hoy, esa misma fuerza que la llevó a lo más alto a nivel mundial, se convierte en esperanza para quienes anhelan trascender en el deporte.