En ese sentido, el ministro recordó: "Tuvimos instancias de trabajo junto a Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Misiones en el marco de Región Litoral, donde delineamos un borrador y luego pudimos trabajar con Arreseygor. Sentimos que en lo que hace a las modificaciones regulatorias, el Gobierno Nacional toma en serio los cambios que se proponen desde Santa Fe y otras provincias".
Tras la resolución del Gobierno nacional sobre las modificaciones a la ley de cabotaje, su ministro desregulador Federico Sturzenegger, intervino ahora en el mercado de la navegación de cabotaje dentro de la Argentina, que incluye la estratégica Hidrovía del Paraná, y desreguló aspectos de la Ley de Marina Mercante para otorgar “tratamiento nacional” a los buques y barcazas que utilicen otras banderas. Esto apunta a reducir costos logísticos para la exportación e importación de mercadería, incluyendo toda la soja que baja por el Paraná desde Paraguay, haciendo que Santa Fe celebre que "fue escuchada por Nación".
El ministro de Desarrollo Productivo de la Provincia, Gustavo Puccini, se mostró confiado en que los cambios "impactarán de manera positiva en la actividad portuaria en la provincia", por lo que señaló que muchas de las modificaciones que quedaron plasmadas en el Boletín Oficial se venían trabajando en el marco de Región Litoral. "Tuvimos la oportunidad de hablarlas con Iñaki Arreseygor, director de la Agencia de Puertos y Vías Navegables", contó.

Además, indicó que este es uno de los ejes que Santa Fe venía planteando para mejorar la competitividad logística de la Provincia, junto con la nueva licitación de la Hidrovía, y las obras de infraestructura que tienen que ver con los accesos a los puertos y la reparación de las rutas nacionales.
"Estos tres ejes buscan facilitar las conexiones comerciales, impulsar la actividad portuaria y reducir los costos logísticos", sostuvo al respecto.

El Decreto 340/2025, publicado el miércoles en el Boletín Oficial, justamente establece un Régimen de Excepción de la Marina Mercante Nacional. Por eso modifica, valiéndose en el poder desregulador que emana del DNU 70/2023, varios artículos de esa ley para permitir una mayor competencia de las firmas extranjeras en el mercado de cabotaje, ya que dicha ley establece que esas vías de navegación puede realizarse solo con naves de bandera argentina y tripulación sujeta a las reglamentaciones locales.
Al justificar la medida, en sus redes sociales Sturzenegger recordó que “el DNU 340/25 con firma de Milei rescata el espíritu constitucional y desregula el mercado de cabotaje. También empieza a cerrar el ciclo de reformas en transporte del presidente Milei; completando un arco que cubrió lo aéreo, lo terrestre y ahora lo fluvial y marítimo”.
“No necesitamos aclarar que la reforma del transporte es un paso clave para bajar el costo argentino”, enfatizó el ministro libertario, para quien “operar un buque de bandera argentina sigue siendo hasta cuatro veces más costoso que en países vecinos”.
El DNU modifica el decreto ley 19.492 de 1944, y las leyes 20.094, 27.418 y 27.419. Según Sturzenegger, todas estas modificaciones apuntan a tener “un cabotaje pujante”, ya que “lo más importante es que se permitirá el tratamiento de matrícula nacional a buques extranjeros”.
La situación afectará especialmente la navegación en la Hidrovía, no tanto en el tramo dragado que permite el ingreso de buques de ultramar hasta los puertos del gran Rosario sino sobre todo en el tramo norte, de Santa Fe a Confluencia, donde transitan convoyes de barcazas cargados de soja que bajan desde Paraguay y Bolivia. Ese tránsito, de hasta 7 millones de toneladas anuales, se realiza por empresas que han asumido bandera paraguaya para evitar mayores costos.
“Esto quiere decir que una barcaza paraguaya, por ejemplo, se podrá matricular en Argentina y operar como una nave local. Deberán ser tripulados por argentinos o extranjeros residentes en los términos del artículo 143 de la Ley de Navegación (75% de la dotación), pero se regirán para ese contrato con las leyes de su país de origen”, explicó Sturzenegger.
La reforma además “establece un régimen por el cual los operadores locales también podrán operar con el sistema de cese de bandera que les permite realizar cabotaje bajo otra bandera de conveniencia y también contratar bajo las leyes del país de la nueva bandera”.
Según Sturzenegger, esto quitará presión sindical sobre las empresas. “Aunque no lo creas, la dotación del barco necesitaba un acuerdo del sindicato. Entonces era común la extorsión antes de zarpar (“subime estos dos compañeros, total que te hace”). Ahora la dotación la elige el armador, que es quien opera la nave e invirtió en ella eliminando sobrecostos inútiles (esto sin perjuicio de la facultad de la autoridad pública competente (Prefectura) de establecer la dotación mínima de seguridad)”, indicó.
Las reformas, además, amplían de 30 a 60 días el plazo por el que los buques de tráfico internacional puedan hacer tráfico de cabotaje permitiendo un mayor flujo de tránsito con buques extranjeros.
Además Sturzenegger destacó que “por último, se facilita la inscripción y baja de buques en la matrícula nacional y se eliminan restricciones para el funcionamiento de talleres para hacer reparaciones, eliminando sendos cotos de caza de los que sabemos abundan en el país”.
El DNU lo firman tanto el presidente Milei como todo su gabinete: Guillermo Francos, Gerardo Werthein, Luis Petri, Luis Caputo, Mariano Cúneo Libarona, Patricia Bullrich, Mario Iván Lugones, Sandra Pettovello y el propio Sturzenegger. Suele suceder que pasa esto cuando el gobierno teme una judicialización de sus normas, que es un escenario posible.