De los coros religiosos al ritmo tropical: la historia de Vicky, una artista que rompió el molde con su cumbia

De jugar con un mortero como micrófono en la farmacia de su madre a liderar una banda de música tropical, la cantante Vicky repasa su camino en la música con honestidad, humor y mucha pasión. Influencias que van del rock al pop, transiciones marcadas por la búsqueda de conexión con el público y una convicción inquebrantable: seguir insistiendo hasta que todo suceda.

Vicky, ¿cómo fueron tus inicios dentro de la música? ¿Cuál fue tu primer acercamiento?

— Desde chica tuve una conexión fuerte con la música. Me acuerdo que mi mamá, que es farmacéutica, tenía un morterito de madera y yo lo usaba como si fuera un micrófono. Jugaba a cantar desde siempre. Después empecé a comprarme micrófonos de plástico y así arranqué. Mi primer acercamiento real fue en la secundaria, en un colegio católico, donde me invitaron a participar del coro de misa. De ahí pasé a formar mi primera banda de rock, que se llamaba Meiday. Hacíamos covers y temas propios, y quedé fascinada.

 

Tus inicios fueron en el rock, pero hoy estás en la cumbia. ¿Cómo se dio esa transición?

— Arranqué haciendo mucho rock, pero con el tiempo fui mutando hacia la música tropical. La cumbia siempre estuvo presente en mi vida, en las reuniones familiares, en Pergamino, de donde soy. Siempre se escuchaba cumbia, y yo era fan de Karina. Pero no se me ocurría dedicarme a eso. Hasta que el año pasado surgió una propuesta de un grupo de cumbia. Aunque ese proyecto se disolvió, decidí seguir por ese camino. Hoy tengo mi propia banda y siento que encontré una fusión entre cumbia santafesina, cumbia pop, algo de retro y un poco de cuarteto también.

 

¿Cuáles fueron tus influencias musicales?

—Tuve muchas etapas. Desde chica escuchaba a Laura Pausini porque mis viejos la ponían todo el tiempo. En la adolescencia me marcaron artistas pop como Miley Cyrus y Taylor Swift. Hoy, si tengo que nombrarte una referente, te digo Ángela Leiva. Pero tomo un poco de cada artista: la puesta escénica de uno, la técnica del otro… Soy fan de muchos géneros.

 

¿Cómo fue ese momento en el que decidiste dejar el rock y apostar por la cumbia?

—Cuando cantaba mis temas pop-rock en bares, notaba que al final, cuando metía una cumbia para levantar el ambiente, la reacción del público era distinta. Había una conexión mucho más fuerte. Ahí me dije: ¿por qué no intentarlo? No es que me “vendí” como dicen algunos, simplemente me animé a probar algo que también disfrutaba. Hoy creo que esa versatilidad es clave.

 

¿Compones tus propias canciones? ¿Cómo es tu método creativo?

—Actualmente no tenemos temas propios con la banda, aunque no lo descarto a futuro. Pero antes, en un proyecto solista más pop-rock, sí compuse. Generalmente salían de experiencias personales, sobre todo amorosas (risas). Escribía en notas del celular y después trataba de armar una melodía con el teclado. Ahí entraba mi productor, Jairo, que es un genio: de una idea mía hacía magia. Incluso con él hicimos videoclips y otros trabajos que me ayudaron a crecer.

 

¿Cómo vienen los proyectos con tu banda actual? ¿Dónde estuvieron tocando últimamente?

—¡Vienen re bien! Yo soy bastante caradura e insistente (risas). Así conseguimos fechas en lugares como Somos Música y shows en boliches como Década. Ahí viví una anécdota muy loca: fui a ver a Dalila, y terminé subiendo a cantar en el karaoke. Terminé en la cabina del DJ repartiendo tarjetas. Soy muy así, donde veo una oportunidad, la aprovechó. Ahora tenemos un show el 31 de mayo en Dubái (el boliche, no la ciudad) y estamos re contentos.

 

¿Cómo se preparan para esos shows?

—No tenemos un esquema fijo de ensayos. Como es un proyecto nuevo, fuimos cambiando de músicos, lo que también afecta a la organización. Empezamos siendo ocho en el escenario, ahora somos menos, lo que facilita todo un poco. Generalmente no superamos los tres ensayos por show, pero siempre tratamos de renovar la lista, enganchar temas y ofrecer algo distinto.

 

¿Quiénes integran hoy tu banda y qué rol cumple cada uno?

—La bajista y mi mano derecha es Valen Damiani. Me ayuda con la parte musical, técnica y es mi socia en este proyecto. Después está Tony Sánchez en el guiro, Mariano Navarro en el teclado, y la percusión es un puesto que seguimos rotando. En cuanto a Jairo, mi productor, fue fundamental desde el inicio. Con él trabajé canciones, videoclips, y sigue siendo un pilar en todo lo nuevo que estamos haciendo.

Con una energía imparable, una convicción firme en su proyecto y una pasión que contagia, Vicky demuestra que su camino recién comienza, pero con pasos firmes. Su versatilidad musical, su capacidad de reinventarse y su perseverancia constante la posicionan como una artista emergente con mucho para dar. Desde los primeros juegos con un mortero como micrófono hasta proyectarse en los escenarios más importantes del país, su historia es testimonio de que el talento, acompañado de trabajo y empuje, siemp

 

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