La sombra de un policía en el plan del asesinato de Pillín Bracamonte es la pista que sigue la Justicia por estos días. Sin descuidar la financiación del plan y los mentores ideológicos.
El policía Jonatan Garraza se entregó después de estar prófugo desde hace unos cuatro meses. Lo acusan de formar parte de una organización que lidera Lisandro Contreras, detenido en diciembre pasado en un country en Buenos Aires.
La mención en el asesinato de Contreras y Gazzani de la Banda de los Menores figura como el indicio a seguir en el expediente. A eso, se le suma el estrecho vnculo que mantenía el policía Jonathan Garraza con la banda de zona noroeste.
La sospecha es que este policía contaba con información reservada que evitaba que a Contreras pudieran detenerlo. Al menos eso decían en su momento la Fiscalía de Rosario, que investigaba a esta banda.
Garraza había hecho viajes con Contreras y otra gente de su entorno, como a la costa atlántica en el invierno pasado. Pero además era quien pasaba información y tenía un control sobre la familia de su amigo y jefe. Está última información la destaca el periodista Germán de los Santos en nota periodística en el medio santafesino Airedesantafe.
Cabe destacar, que después del crimen, la barra de Central es controlada por un conspicuo miembro de la Banda de los Menores con estrecha relación con jefes de bandas superiores, Lautaro Ghiselli, alias Laucha.