El único gol de la segunda semifinal lo anotó Franco Zapiola, a los 73 minutos de juego.
Fue un duelo peleado y se jugó un primer tiempo muy parejo en el Bajo Flores. San Lorenzo comenzó agresivo, algo acelerado, pero demostrando que quería marcar el ritmo. Antes del primer minuto de juego, Íker Muniain abrió la pelota hacia la izquierda, Ezequiel Cerutti buscó a Andrés Vombergar, que no pudo conectar. Platense no tardó en reaccionar y probó a Orlando Gill en la jugada siguiente.
Los delanteros del Ciclón salieron a presionar alto, para forzar el error del fondo del Calamar, y el tramo inicial fue intenso, con chances para ambos. A los 15 minutos, Ezequiel Cerutti sintió una molestia muscular y tuvo que salir. Entró Matías Reali en su lugar.
San Lorenzo tuvo el control del partido, pero al lanzarse al ataque cayó en la trampa de los mediocampistas de Platense, que todo el tiempo apostaron por el juego colectivo y encontraron la forma de incomodar al fondo de los locales. Por la derecha, sobre todo con el desborde (siempre con centro incluído) de Guido Mainero, el equipo que comanda la dupla Orsi-Gómez halló la clave para progresar en ataque.
Hasta que a los 70, se dio la modificación que cambió el partido. Franco Zapiola, el ex-Estudiantes, ingresó a los 70' y tardó solo tres minutos en meter el 1-0.
A los 27' de la segunda parte, cuando el Ciclón parecía acomodarse en un encuentro que fue cambiando de dominador, Vicente Tarborda tiró el centro y aparecieron los errores. Orlando Gill intentó despejar con los puños, pero se chocó con Malcom Braida y el balón fue directo a Elías Báez, que en lugar buscar rechazar quiso controlar y le dejó servido el gol a Zapiola.
El volante ofensivo, que había pasado pocos segundos en cancha, consiguió su primer gol con la camiseta del Calamar, club con el que ya jugó 16 encuentros en este Torneo Apertura.