La reunión estará seguida por una conferencia de prensa en la que se espera que la conducción sindical dé a conocer los detalles de la estrategia que busca desplegar durante las próximas semanas. La decisión llega luego de una serie de contactos internos y del acercamiento con otros espacios gremiales para coordinar acciones comunes.

La conducción colegiada, integrada por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, recibió el viernes pasado a representantes de las dos vertientes de la CTA. El encuentro tuvo como objetivo avanzar en una coordinación de medidas de protesta frente a las políticas impulsadas por la administración libertaria.
Por ahora, dentro de la central obrera gana terreno la idea de impulsar acciones escalonadas antes de discutir la convocatoria a un nuevo paro general. El esquema en análisis contempla protestas sectoriales, asambleas, movilizaciones y paros parciales en distintas actividades.
Uno de los sectores que ya manifestó disposición para iniciar ese camino es el transporte. Así lo expresó Juan Carlos Schmid, referente de una de las dos confederaciones que agrupan a los gremios del área, que aparece como uno de los posibles protagonistas de las primeras medidas.
Aunque una huelga nacional no está descartada, en el sindicalismo consideran que todavía no es el momento de avanzar con una convocatoria de esa magnitud. De concretarse más adelante, sería el quinto paro general de la CGT contra la gestión de Milei. El primero se realizó el 24 de enero de 2024, cuando el mandatario llevaba poco más de un mes al frente de la Presidencia.
El malestar entre los gremios se profundizó durante las últimas dos semanas a partir del intento oficial de adecuar los convenios colectivos de trabajo a la nueva normativa laboral. Desde el Ministerio de Capital Humano buscan renegociar más de 400 acuerdos vigentes. Según trascendió, el primer sindicato que habría aceptado actualizar sus condiciones fue el de los árbitros, que negocia con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
A esa situación se suma la entrada en vigencia del límite del 2% para las contribuciones solidarias, una modificación que impacta directamente en la recaudación sindical. En paralelo, las organizaciones también observan con preocupación el crecimiento del empleo informal y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios en gran parte de las actividades privadas y públicas.
En ese contexto, Sola buscó bajar las expectativas sobre una medida de fuerza inmediata y planteó una construcción más amplia del reclamo. “No es siempre la herramienta del paro, sino también la posibilidad de acompañar los reclamos de empresas que cierran, sumarnos a los reclamos de jubilados y discapacitados y construir esa protesta nacional. Ningún paro se construye de un día para otro, más allá del mal humor social”, señaló el dirigente en declaraciones a Futurock.
La expectativa ahora está puesta en la reunión de hoy, donde la central obrera definirá el alcance de las acciones, el cronograma de protestas y los principales reclamos que buscará instalar frente al Gobierno nacional.
