Pese a la conciliación obligatoria dictada por Nación y Provincia, en el Ejecutivo anticipan que las chances de revertir la clausura son acotadas, ya que la empresa se comprometió a abonar las indemnizaciones necesarias para concretar el cierre de la planta industrial.
En medio de la tensión que se vive frente a la fábrica de neumáticos FATE, tras la decisión de la empresa de cerrar su emblemática planta y desprenderse 920 trabajadores, la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 15 días y suspendió los despidos.
La decisión se comunicó en una audiencia virtual convocada por la Secretaría de Trabajo, a cargo de Julio Cordero, en el marco del conflicto abierto con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA).
Según se informó, fue el propio Cordero quien trasladó la determinación a las autoridades de la firma y a los representantes del gremio que conduce el dirigente trotskista Alejandro Crespo. A través de un comunicado difundido por el Ministerio de Capital Humano, el Ejecutivo estableció un plazo de 15 días para que las partes acerquen posiciones y negocien una salida.
En el documento oficial se dispuso retrotraer la situación al estado previo al conflicto y se advirtió que ambas partes deberán “abstenerse” de adoptar medidas que alteren el desarrollo de las relaciones laborales. “El Ministerio de Capital Humano continuará promoviendo las instancias de mediación necesarias, en resguardo del empleo y del cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad social vigente”, señalaron desde la cartera que conduce Sandra Pettovello.
En paralelo, por cuestiones de competencia jurisdiccional, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Walter Correa, también dictó la conciliación obligatoria. La medida quedó plasmada en la Disposición 2027-17 GDEBA-DPNCMTGP, que dio inicio a un período de 15 días conforme a los artículos 28 y 29 de la Ley 10.149, retrotrayendo las acciones al inicio del conflicto.
Desde la cartera bonaerense remarcaron que “el conflicto colectivo de trabajo es de extrema gravedad, por consiguiente resulta necesario disponer las medidas pertinentes a fin de mantener la paz social y poner en funcionamiento los mecanismos legales a disposición para promover una solución pacífica y legal al conflicto existente”. En la audiencia participaron representantes del SUTNA y funcionarios provinciales, mientras que la compañía fabricante de neumáticos no envió representantes.
La resolución provincial dejó sin efecto, de manera provisoria, los 920 despidos anunciados unilateralmente por la empresa durante la madrugada. Además, intimó a la organización sindical a cesar cualquier medida de acción directa y a la patronal a cumplir estrictamente con sus obligaciones laborales, retrotrayendo la situación al inicio del conflicto.
El Ministerio de Trabajo bonaerense exhortó a las partes a mantener predisposición para negociar los puntos en disputa y contribuir a la paz social dentro de la planta. En paralelo, la administración nacional medió en el procedimiento abierto entre el gremio y la compañía mientras en el oficialismo comenzaron a recalibrar su postura.
Si en un primer momento las críticas estuvieron dirigidas al sindicalismo, en especial a Crespo, a quienes algunos funcionarios señalaron como ausentes en la audiencia virtual, con el correr de las horas los cuestionamientos se orientaron hacia la familia Madanes Quintanilla, al frente del grupo empresario. En la mesa política designada por el presidente Javier Milei no se mostraron sorprendidos por el desenlace, aunque apuntaron contra el timing del anuncio.
La línea inicial que bajó el mandatario fue responsabilizar a la actividad sindical, particularmente al SUTNA que lidera el dirigente del Partido Obrero. Sin embargo, pasado el mediodía los dardos cambiaron de dirección. “
El anuncio del cierre se conoció un día antes del tratamiento del proyecto de “Modernización” laboral en la Cámara de Diputados, en un clima atravesado por protestas convocadas por el sindicalismo. Durante la mañana, la Confederación General del Trabajo (CGT) realizó una conferencia de prensa exprés para confirmar un paro general mientras el Congreso debata la iniciativa.
Desde su cuenta de X, Milei escribió: “¿Conspiranoico yo? Fin”. En el oficialismo tomó fuerza la idea de que la decisión empresaria no fue azarosa y que busca complejizar el debate parlamentario.
