Emerger: cómo impacta la tensión de los partidos en nuestra salud

La tensión emocional de un partido puede elevar la presión y la frecuencia cardíaca, especialmente en personas con factores de riesgo previos.

Los grandes acontecimientos deportivos movilizan alegría, ilusión y sentido de pertenencia, pero también pueden generar respuestas físicas intensas. Durante un partido decisivo, la incertidumbre, la ansiedad y los cambios bruscos de emoción activan mecanismos del organismo asociados al estrés. El corazón late con mayor rapidez, la presión arterial puede elevarse y aumenta la liberación de hormonas como la adrenalina y el cortisol.

En una persona sana, estas modificaciones suelen ser transitorias y el organismo recupera progresivamente su equilibrio. Sin embargo, en quienes presentan hipertensión, enfermedad coronaria, arritmias, diabetes, colesterol elevado, obesidad o antecedentes cardiovasculares, el esfuerzo emocional puede actuar como desencadenante de una descompensación. Esto no significa que mirar un partido produzca por sí solo una enfermedad cardíaca, sino que puede revelar o agravar una condición preexistente.

Durante el encuentro entre Argentina y Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026, una persona de 51 años falleció tras sufrir una emergencia cardíaca mientras seguía el partido en la Ciudad de Buenos Aires. Además, el sistema público de emergencias asistió a otras personas por distintos cuadros cardiovasculares durante el encuentro y en las horas posteriores. El episodio permite recordar la importancia de reconocer rápidamente los síntomas y solicitar asistencia médica sin esperar a que finalice el partido.

Los registros de Emerger también mostraron una variación significativa en el perfil de las consultas. Aunque la cantidad total de llamados se mantuvo en niveles similares, las comunicaciones relacionadas con causas cardíacas, coronarias o hipertensivas pasaron del 4,3 % al 10,7 % durante el último partido analizado. “Se duplicó la proporción de llamados por eventos cardíacos, aun cuando el número general de solicitudes se mantuvo estable”, explicó el director médico de Emerger, Dr. Alberto Davidovich.

El aumento no debe interpretarse como una relación causal automática entre el fútbol y cada episodio clínico. Sí constituye una señal preventiva: la tensión emocional puede exigir más al sistema cardiovascular y favorecer la aparición de síntomas en personas predispuestas. El riesgo puede incrementarse cuando el estrés se combina con consumo excesivo de alcohol, comidas abundantes, tabaquismo, falta de descanso o abandono de la medicación habitual.

Dolor u opresión en el pecho, falta de aire, sudoración fría, náuseas, mareos, palpitaciones intensas, dificultad para hablar o pérdida de fuerza en un brazo requieren atención inmediata. Frente a estas manifestaciones, no se debe conducir hasta una guardia ni esperar una mejoría espontánea. La recomendación es comunicarse con el servicio de emergencias, mantener a la persona en reposo y seguir las indicaciones del operador.

También es conveniente preparar los encuentros deportivos con hábitos sencillos: respetar la medicación indicada, evitar excesos, hidratarse, realizar pausas y procurar un entorno ventilado. Quienes tienen antecedentes cardiovasculares deben mantener controles médicos regulares y consultar cuáles son las señales específicas de alarma según su condición. Disfrutar de la pasión por el fútbol también implica escuchar al cuerpo y actuar a tiempo.

Fuentes y asesoramiento médico
Este artículo ha sido elaborado con la supervisión y aval del Director Médico de Emerger, Dr. Alberto Davidovich, y está alineado con las recomendaciones de las autoridades de salud nacionales e internacionales.

Para más información y recursos, visitá: GRUPOEMERGER.com

 

عنوان البريد الإلكتروني هذا محمي من روبوتات السبام. يجب عليك تفعيل الجافاسكربت لرؤيته.

Top

وحدة تحكم تشخيص الأخطاء لجوملا!

الدورة

معلومات الملف الشخصي

الذاكرة المستخدمة

استعلامات قاعدة البيانات