El Centro Sopeña “Dina Boglione” ubicado en Santiago 5129 de Rosario es una entidad que crece año tras año, ofreciendo formación y capacitación de calidad y accesible.
Con motivo del fin de curso, se realizó un acto de cierre, exposición de trabajos y entrega de diplomas a los alumnos. El Centro Sopeña (centrosopenarosariooscus) se destaca por ser un lugar de encuentro y de acompañamiento para aquellas personas que están buscando superarse y capacitarse. Asimismo, además de la gran cantidad de opciones de formación, dictaron el curso de emprendedores de Rosario.
En diálogo con INFOROSARIO, Asunción Domínguez, directora del Centro Sopeña manifestó: “Es una responsabilidad y al mismo tiempo una gran satisfacción ver como se capacitan y salen adelante. Este año hay alumnos que han realizado también el curso para emprendedores”.
Durante el año transitaron más de 900 alumnos, un número que crece año tras año. Algunas de las propuestas educativas son: auxiliar de enfermería, vitrofusión, moda, tejido, bordado, bolsos, resina, masajes, computación, sahumerios, panificación, mecánica dental, costura, electricidad, plomería, moldería, entre otras. “Algunos talleres son anuales o bianuales y seminarios de 6 meses. Nuestra sede está en Santiago 5129 en zona sur y tenemos otra en zona norte”, comentó la directora.
El centro Sopeña se sostiene con las cuotas que abonan los alumnos y a su vez se hacen actividades para recaudar fondos, como un té bingo y rifas. Por otro lado, cabe destacar que los profesores o colaboradores son ad honorem. “Gracias a los hombres y mujeres que ofrecen su tiempo, su conocimiento y su corazón de manera gratuita y desinteresada”, remarcó Asunción.
“Mi historia en el Centro Sopeña comenzó en el 2024, cuando entré como alumna a las clases de bolsos 1. Esos encuentros fueron mucho más que una simple capacitación; fue un espacio de alegría, donde el compañerismo y la profesora crearon una atmósfera verdaderamente increíble. Ese ambiente inspirador no solo me enseñó a manejar hilos y agujas, sino a soñar con las manos.Y de manera dulce y natural, floreció mi propia marca: Dos Oruguitas. Pero la magia no terminó ahí. El 2025 trajo algo maravilloso: pasé de ser alumna a convertirme en profesora. Comenzaba un año lleno de aprendizajes, desafíos y, sobre todo, de inmensa felicidad”, detalló una exalumna y actual colaboradora de la institución.
Luego de un arduo trabajo realizado, la expectativa es que puedan realizarse en el centro varias actualizaciones y mejorar los espacios de capacitación. “Esperamos que el año próximo los talleres tengan mayor equipamiento y que sea excelente para todos y de más estabilidad. Esperamos que también sea un año con más personas que quieran colaborar”, concluyó la directora del Centro Sopeña.
