Hacia una nueva era política por Jesús Rodríguez

Este fin de semana habrá un encuentro partidario en Villa Giardino, Córdoba. Es una oportunidad para repasar el camino recorrido y, a la vez, construir consensos para guiar la acción de la UCR dentro de la coalición Cambiemos. Redacté un documento a tal fin, con mis ideas y propuestas. Aquí presento los lineamientos principales y al final incluyo el link al texto completo.

Hacia una nueva era política por Jesús Rodríguez

21-02-2017 07:54 hs.

El 14 de marzo de 2015, en Gualeguaychú, la UCR tomó una decisión. Luego de 15 horas de un muy interesante debate, la Convención Nacional del partido definió un rumbo, formuló una base programática y decidió la política electoral que abrió las puertas a la conformación de Cambiemos.

Mauricio Macri fue elegido Presidente de los argentinos como consecuencia directa de esa decisión.

Cien años atrás el radicalismo consagró la soberanía popular como única fuente de poder legítimo en nuestro país. Esas mismas ideas en 1983 catalizaron el interés colectivo para poner fin a la era de las dictaduras.
En 2015, en continuidad con su compromiso histórico, la UCR optó por el camino que mejor le permitiría contribuir a que el populismo quede a buen resguardo en las páginas del pasado.


Sea con trazos estatistas como en la década del ´40, sea en clave neoliberal como en los ´90, sea en formato nac & pop como en los años recientes, los régimenes populistas argentinos han compartido rasgos comunes: centralización del poder, debilitamiento de los sistemas de controles y contrapesos, desprecio hacia toda oposición política, uso partidario del aparato estatal y rechazo a la búsqueda de coincidencias, necesidad de toda sociedad plural y diversa.

La recurrencia de ese tipo de gobiernos en la Argentina -sumado a extensos períodos autoritarios- han degradado la calidad democrática y limitado el despliegue del potencial productivo de la Argentina.

Sin ir más lejos, los 12 años del proyecto “nacional y popular” dejaron las siguientes hipotecas en el plano económico-social:

Crecimiento económico nulo desde 2012 en adelante
Empleo en el sector privado estancado
40% de informalidad laboral
1 de cada 3 personas pobres
Inflación promedio de los últimos ocho años mayor a 25%
Reservas del Banco Central reducidas a un cuarto de las existentes en 2008
Imposibilidad de acceder a créditos internacionales
Presión tributaria récord
6% de déficit fiscal, el segundo más alto de los últimos 40 años
Acuerdos comerciales y financieros costosos, extendidos en el tiempo y realizados dentro de un extravagante alineamiento internacional
Todo esto sucedió a pesar de haber duplicado el gasto público en relación al PIB y de haber gozado de un contexto internacional económico extremadamente favorable para los intereses nacionales.

La UCR en Cambiemos responde a un compromiso histórico con la calidad democrática, que hoy convoca al partido a contribuir en dar vuelta la página del populismo.
No hay recetas para salir del populismo. El gobierno de Mauricio Macri debe escribir las reglas sobre la marcha. En cierta medida, se presenta una situación análoga a 1983, cuando nuestro país delineó la matriz para la transición del autoritarismo a la democracia en la región latinoamericana.

Los primeros esfuerzos de la gestión de Cambiemos estuvieron dirigidos a atender aspectos elementales pero donde los tiempos no admitían dilaciones, entre ellos:

Salir del default, normalizar las relaciones financieras con el exterior y recuperar el prestigio internacional
Salir del cepo y regularizar el funcionamiento del mercado de cambios
Remover innecesarias y nocivas restricciones al comercio
Iniciar el complejo sendero de recomposición tarifaria
Sanear el INDEC y avanzar en la normalización institucional
En el Congreso -gracias a una posición unificada de la coalición pero con enormes esfuerzos de conciliación frente a una oposición oportunista- se sancionaron leyes importantes que el Poder Ejecutivo presentó para avanzar en el sentido señalado, tales como el pago a los holdouts, el blanqueo de capitales, la reparación histórica a los jubilados, el acceso a la información y la figura del arrepentido en casos de corrupción.

En el plano político, desde el gobierno de Cambiemos se dejó de lado esa lógica de suma cero que se reducía a la dinámica del todo o nada, y se construyó un clima de convivencia desairando a quienes, con conducta de secta y creyéndose dueños de la voluntad popular, anunciaban, una y otra vez, el caos.

Cambiemos se ha mostrado eficaz como coalición electoral y como coalición parlamentaria. Ahora debe convertirse en una sólida y cohesionada coalición política capaz de iniciar una nueva era política.
Esos logros fueron posibles, entre otras razones, por la presencia de integrantes de la familia radical en puestos claves de la administración; por la acción de los legisladores radicales que lideran los bloques oficialistas y, también, por los intendentes radicales que administran casi nueve de cada diez ciudades gobernadas por Cambiemos.

Cambiemos se ha mostrado eficaz como coalición electoral y como coalición parlamentaria. Ahora debe convertirse en una sólida y cohesionada coalición política para iniciar una nueva era política donde el respeto de todos los ciudadanos a la Constitución y las leyes se corresponda con la ejemplaridad de los gobernantes. A su vez, debe ser capaz de sentar las bases de un desarrollo con equidad en el marco de un mundo convulsionado. En suma, se trata de avanzar en los ideales de democracia, solidaridad, igualdad y libertad de toda la vida de la UCR, actualizados con las ideas del siglo XXI.

La fortaleza deviene de congeniar diversidad de ideas en el debate y cohesión en la acción. Cambiemos carece de mayorías parlamentarias y gobierna un país con 17 de 24 provincias bajo administración peronista. Su ventaja radica en la convicción republicana que comparten todos su miembros -esa que cautivó el voto de la mayoría absoluta de los electores tras el primer balotaje de la historia argentina- pero también en el contraste con la actual fragmentación en el universo peronista.

La fortaleza de Cambiemos para avanzar hacia la siguiente etapa estará no sólo en la cohesión hacia adentro sino en el diálogo con otros actores políticos capaces de acordar lineamientos comunes sobre la Argentina que queremos.
Será necesario no sólo consolidar la fortaleza hacia adentro de Cambiemos sino también hacia afuera de la coalición. Debemos convocar a un compromiso de actores políticos que, con objetivos compartidos y metas claras, provea certidumbre y señale un horizonte temporal más allá de los mandatos electorales. La materialización de este compromiso -que no significa compartir listas electorales ni incorporaciones a la administración- contribuirá a aislar a los sectores reaccionarios portadores de utopías regresivas y, a su vez, brindará legitimidad política a nuevas normales legales que se requerirán para llevar a cabo los necesarios cambios estructurales.

Una agenda provisoria de estas reformas muestra la complejidad y exigencia de la tarea por delante:

Definir el papel de la Argentina en el nuevo ordenamiento global.
Proyectar el espacio regional fortaleciendo el MERCOSUR y dinamizando la relación con los países de la Alianza del Pacífico.
Dotar de sustentabilidad intertemporal al sistema de seguridad social.
Sancionar un régimen fiscal que regule la relación entre Provincias y Nación.
Formular una estructura impositiva, basada en criterios de equidad, que favorezca la inversión.
Promover una política social sobre bases universales, acompañada por una red de protección social despojada del clientelismo asistencialista.
Modernizar el Estado, cuyas funciones principales –tanto de gestión como técnicas- se encuentran disminuidas y, con frecuencia, colonizadas por intereses sectoriales.
Desarrollar acciones políticas que garanticen la plena vigencia de los principios republicanos en todo el país, particularmente en aquellas provincias donde sobreviven resabios de prácticas cuasi feudales.
La UCR tiene ante sí un extraordinario desafío. Así como hace cien años fue protagonista de la construcción que consagró los derechos políticos de los ciudadanos y, al fin de la dictadura, fue artífice decisivo de la transición democrática, hoy le cabe la inmensa tarea de ser parte activa de la acción, desde el gobierno y en la sociedad, para dar vuelta la página de nuestra historia.
LA UCR EN CAMBIEMOS

Una (posible) hoja de ruta para la (imprescindible) acción

Jesús Rodríguez - Febrero 2017

Los antecedentes

1. La lectura del desempeño económico de Argentina desde los años 30 del siglo

pasado a la actualidad arroja una conclusión nada alentadora. Nuestro país

ha experimentado un retroceso relativo respecto de otras naciones, tanto de

América Latina como de otras regiones.1 En el hemisferio occidental, con la

excepción de Cuba, no hay otros casos de declinación secular comparada. La

singularidad del fenómeno es un dato de tal magnitud que no puede estar

ausente en la reflexión sobre el presente momento político.

2. Las razones que permiten explicar esa trayectoria son múltiples pero, sin

duda, entre las más relevantes se destacan, por un lado, los extensos

períodos autoritarios incapaces para gobernar una sociedad conflictiva. Por

otro lado, la recurrencia de regímenes populistas en que derivaron varios de

los gobiernos elegidos democráticamente. La interacción entre ambos planos

–autoritarismo y populismo- generaron situaciones de inestabilidad política y

económica muy agudas y la historia recorrida a lo largo de ocho décadas

ofrece demostraciones elocuentes de las dificultades para superar estas

restricciones.

3. El Radicalismo fue determinante para consagrar hace cien años atrás la

soberanía popular como única fuente de poder legítimo en nuestro país. En

1983, estas mismas ideas catalizaron el interés colectivo para poner fin a la

era de las dictaduras. Ahora, y dentro de este mismo compromiso histórico,

reaparece la necesidad de contribuir a que el populismo quede a buen

resguardo en las páginas del pasado.

4. El triunfo de Cambiemos en la última elección presidencial sugiere la

posibilidad de ubicarnos en el umbral de una Argentina distinta. El contexto

en que se plantea es inédito y supone incursionar en terreno inexplorado.

5. En efecto, el Presidente Macri es el primer mandatario surgido de una

segunda vuelta electoral, lo que indica que accede al cargo con el voto de la

mayoría absoluta de los electores. Al mismo tiempo es el primer Presidente

que desde el inicio mismo de su mandato carece de mayorías parlamentarias

en ambas Cámaras. A esto se suma una dimensión clave para el ejercicio del

gobierno dentro de una organización federal: una amplia mayoría de las

provincias –17 sobre 24- son administradas por gobernadores justicialistas.

6. El resultado de la elección de 2015 no ha sido azaroso: fue la consecuencia

 

1 En relación a nuestros vecinos - Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay- el ingreso por habitante,

que a principios de siglo pasado era superior en un 150%, solo era un 15 % mayor al promedio de esos

países al momento que Argentina cumplía su Bicentenario.

2

directa de la creación de la coalición. Y esta construcción fue posible por la

certera decisión del Radicalismo en su ya histórica Convención de

Gualeguaychú. El camino elegido permitió revertir la anomalía política de la

elección presidencial de 2011, donde la diferencia entre las dos primeras

fórmulas alcanzó casi los cuarenta puntos. Fueron estos datos los que

alentaron, en aquel entonces, el sueño de “ir por todo”, y ofrecieron la

oportunidad para generar, desde el Ejecutivo, profundos desequilibrios

institucionales entre los poderes del Estado.

7. Esa decisión radical llegó como consecuencia de una reflexión política que

partió del reconocimiento de una realidad que nos es propia y conocida, pero

que está presente también en situaciones análogas en otros países

aquejados por síndromes similares: el talón de Aquiles de todos los

populismos es la imposibilidad de definir una regla sucesoria. A partir de esta

constatación se construyó una estrategia.

8. Así, el Radicalismo propició y consiguió conformar en sede legislativa un

contingente parlamentario que clausurara la posibilidad de la mayoría

especial necesaria para una reforma constitucional que habilitara,

eventualmente, la posibilidad de la reelección presidencial.

9. Adicionalmente, el Radicalismo definió la voluntad de construir una coalición

política que estuviera en condiciones de disputar la segunda vuelta electoral

en la elección presidencial.

10. Esas decisiones respondían, en primer lugar, a una evidencia empírica: la

Presidencia de Raúl Alfonsín fue la última en que el candidato triunfante lo

hizo en representación de un solo partido. Desde allí hasta hoy, todos los

presidentes han accedido a la primera magistratura como resultado de

coaliciones electorales.

11. También urgía la necesidad de construir una alternativa para la Provincia de

Buenos Aires, el principal distrito electoral del país y que reúne casi 40% de

los ciudadanos. La continuidad y el “statu quo” suponía, en cambio, consagrar

la hegemonía de un experimento político que, ha acumulado una serie de casi

treinta años de gobierno del justicialismo.

12. En síntesis, la estrategia trazada se materializó en los resultados electorales

de 2015. Se ha abierto el espacio para dejar atrás el ciclo político de más

larga duración de los últimos 85 años, caracterizado por el populismo político,

el facilismo económico y un extravagante alineamiento internacional. Y el

Radicalismo, una vez más, estuvo a la altura del requerimiento de la historia.

13. El camino recorrido hasta aquí permite imaginar que la Argentina pueda

redefinir su lugar en el mundo abandonando alianzas incomprensibles, al

tiempo que cabe la posibilidad de impulsar una amplia agenda: reparar el

tejido social afectado por la desigualdad y la desunión; reiniciar el crecimiento

3

económico luego de un período presidencial sin creación de riqueza y,

también, fortalecer las instituciones democráticas después de avances

inadmisibles sobre la división de poderes.

Las Hipotecas

14. La nueva administración enfrentó los desafíos de la situación económica y

política, con las restricciones y dilemas propios en cada caso. Pero, además,

apareció otro vacío difícil de llenar y que de alguna manera es una dimensión

transversal que corta a los distintos temas.

15. Esta etapa de normalización democrática y reconstrucción institucional

requiere ser interpretada con un análisis que contribuya a orientar la transición

de un régimen populista a una experiencia que afirma la vigencia de la

democracia representativa y republicana. Sin embargo, se carece de un

marco conceptual que permita el examen de ese tipo de procesos. Tampoco

hay casos que resulten ilustrativos, al menos como referencia. En cierta

medida, se presenta una situación análoga a 1983. En aquel entonces nuestro

país fue pionero en la transición del autoritarismo a la democracia. Los pasos

y decisiones que adoptó Argentina fueron tenidos en cuenta por otros países

del cono sur de Latinoamérica que dejaban atrás dictaduras militares para

afianzar su institucionalidad democrática. Esta limitación analítica, teórica, no

debe ser minimizada. Muchos de los dilemas concretos de política pública

remiten a consideraciones que llevan a esa discusión de alcance más general.

16. La guía para las definiciones sobre políticas públicas obliga a reconocer que

las diferentes decisiones a enfrentar deben atenerse a dos restricciones

primordiales. Por una parte, dados los compromisos asumidos por

Cambiemos, las políticas a poner en marcha deben evitar transferencias

regresivas de ingresos y amortiguar los impactos negativos sobre los sectores

más vulnerables. Por otro lado, la distribución del poder político tras las

elecciones definió un margen de acción con claros límites en las

competencias del Ejecutivo y en el volumen de su soporte parlamentario.

Estas dos restricciones siguen vigentes y actúan a la manera de una

envolvente donde debe inscribirse la estrategia política y las decisiones que

se desprenden de la misma.

17. A manera de rápido inventario es útil destacar algunos datos de partida que

tuvo frente a sí la nueva administración y que pueden sintetizarse en:

● Una economía con crecimiento per cápita nulo en los últimos cuatro años,

sin generación de empleo privado, y un cuadro de informalidad laboral

que alcanza a casi 40% de los ocupados.

● Uno de cada tres compatriotas y dos de cada diez hogares son pobres.

El cuarenta por ciento de los menores de diecisiete años viven en hogares

pobres. Todo ello pese a que el gasto público, en relación al PIB, se

duplicó en el período de gobierno de los Kirchner.

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● Inflación promedio de los últimos ocho años superior al 25%, situando a

la economía argentina en el podio mundial en la materia, o bien con

ingratas compañías, como el caso de Venezuela.

● Reservas netas del BCRA reducidas a un cuarto de las existentes al inicio

del mandato de la Presidente Kirchner, y sin posibilidad de acceder a

fuentes de financiamiento.

● Presión tributaria récord pero con 6 % de déficit fiscal - el segundo más

alto de los últimos cuarenta años. El gasto primario aumentó 720% en

dólares entre 2003 y 2015.

● Costosos acuerdos comerciales y financieros externos con los pocos

socios disponibles y de los que emergen compromisos que se extienden

a la actual administración.

● La crisis de Brasil y la desaceleración de China eran dos datos

destacados del cuadro internacional a fines de 2015, quedando atrás un

favorable contexto económico y comercial externo, caracterizado por

contar con los mejores términos de intercambio de la historia en el periodo

2003-2015 y tasas de interés internacionales bajas, por momentos las

más bajas del siglo.

● Paradójicamente y no obstante la descripción anterior, las percepciones

de la opinión pública previa a las elecciones no demostraban

preocupaciones por la gravedad del panorama económico.2

18. Los primeros esfuerzos estuvieron dirigidos a atender aspectos elementales

pero donde los tiempos no admitían dilaciones: normalizar las relaciones

financieras con el exterior, regularizar el funcionamiento del mercado de

cambios, remover absurdas restricciones al comercio, iniciar un complejo

sendero de recomposición tarifaria y sanear el INDEC, entre otras iniciativas.

19. En el plano legislativo, la condición minoritaria en ambas Cámaras del

contingente oficial se reflejó en la aprobación de normas que, obligando al

veto presidencial, respondían a conductas oportunistas de la oposición. Ante

la ausencia de mayorías estables, la tasa de aprobación de las iniciativas del

gobierno fue modesta: apenas un tercio de los mensajes del Ejecutivo

tuvieron sanción legislativa, un registro reducido para los antecedentes

locales.

20. En la dimensión internacional, los cambios políticos domésticos, tanto en lo

sustantivo como en lo simbólico, fueron percibidos con absoluta claridad.

Argentina recuperó prestigio y quince Presidentes y Jefes de Gobierno de

naciones de todos los continentes encontraron razones para elegir a Buenos

Aires como un destino requerido.

21. En el plano político, desde el gobierno de Cambiemos se dejó de lado esa

lógica de suma cero que se reducía a la dinámica del todo o nada, siempre.

 

2

La observación confirma que las encuestas de opinión no son una apropiada guía para el diseño de

políticas públicas. Basta recordar que en 1982 y durante el conflicto de Malvinas, el 82 % de los consultados

sostenía la conveniencia de no negociar y 90% se mostraba en favor de la invasión. En enero de 2001, y a

propósito de la Convertibilidad, el 67% de los consultados era favorable a mantener el régimen y solamente

12% propiciaba el abandono del esquema.

5

Del mismo modo, nunca más nadie del Gobierno se arrogó la exclusiva

interpretación y representación de los intereses populares. También quedó en

el pasado esa absurda creencia por la cual el resultado electoral consagra

toda decisión y habilita, incluso, a mentir, descalificar y agredir.

22. Así, Cambiemos pudo aprobar leyes claves y construir un clima de

convivencia social y política desairando a quienes, con conducta de secta y

creyéndose dueños de la voluntad popular, anunciaban, una y otra vez, el

caos.

23. Esos logros fueron posibles, entre otras razones, por la presencia de

integrantes de la familia radical en puestos claves de la administración; por la

acción de los legisladores radicales que, al ser mayoría, lideran los bloques

oficialistas y, también, por los intendentes radicales que administran casi

nueve de cada diez ciudades gobernadas por Cambiemos.

Los Desafíos

24. Cambiemos ha probado ser efectivo como coalición electoral que evitó la

consolidación de un proyecto político con vocación hegemónica y con riesgo

cierto de descarrilar en una deriva autoritaria. Asimismo, Cambiemos expresó

esa voluntad del voto ciudadano y la plasmó en una coalición parlamentaria

que ha brindado el espacio para articular decisiones y negociar con la

oposición. El próximo paso es convertirse en una sólida y cohesionada

coalición política, que afronte los desafíos que permitan superar el populismo

y sentar las bases de un desarrollo con equidad en el marco de un mundo

que, en su reconfiguración, plantea más preguntas que respuestas.

25. Esta tercera ola populista, que afectó a nuestro país y a otros países de

América Latina desde los comienzos de siglo, repite los rasgos de las

anteriores: los que conocimos en los cuarenta -con trazos estatistas- y los de

la década del noventa, en clave de neoliberalismo económico.

26. En efecto, más allá de sus políticas económicas, aquellas experiencias del

pasado y las de este siglo se distinguen por la centralización del poder, el

debilitamiento de los sistemas de controles y contrapesos; el desprecio hacia

toda oposición política, y el rechazo a la búsqueda de coincidencias,

necesidad de toda sociedad plural y diversa.

27. Esta desnaturalización de la democracia, que la hemos vivido en carne propia,

conduce a la polarización social, al rechazo de las mediaciones institucionales

de los partidos y se inclina hacia al verticalismo del sistema político. En el

mundo del norte, ese fenómeno parasitario de la democracia representativa

adquiere en nuestros días, además, rasgos de xenofobia.

28. Cambiemos viene exhibiendo claras diferencias en los estilos y en las

prácticas políticas, en todos los niveles de gobierno y en todos los poderes

6

del estado. La consolidación de estas diferencias es una condición necesaria

para avanzar en las transformaciones de la cultura política de manera de

ganar distancia de las experiencias populistas.

29. Ahora bien, la superación efectiva del populismo exige, además, remover las

causas que lo posibilitan ya que, como vemos también hoy en varios países

centrales, cuando se verifica insatisfacción social y desconfianza en el

sistema político, se abren las puertas a pretendidos liderazgos providenciales

que, falsamente, ofrecen seguridad e identidad frente a los efectos negativos

y las incertidumbres de la globalización.

30. En nuestro país, la última experiencia del populismo político apoyada en el

facilismo de su política económica condujo a una expansión del consumo que

no pudo sostenerse en el tiempo, al debilitamiento de la solvencia fiscal y al

estancamiento de las exportaciones. El bajo nivel de inversión deterioró la

infraestructura, llevó al agotamiento de las reservas energéticas, al atraso

tecnológico y a la pérdida relativa de la calidad de los recursos humanos. Los

resultados fueron, en suma, un peldaño más en esa trayectoria de declinación

económica que se señaló al principio. La exclusión social y la pobreza

estructural es la contracara de este fenómeno.

31. La puesta en marcha de un sendero de crecimiento económico viable requiere

un diseño macroeconómico capaz de gestionar políticas fiscales y monetarias

consistentes. El propósito es el descenso gradual de la inflación y apuntalar

el nivel de actividad y el empleo, evitando desbalances que después obligan

a correcciones abruptas y que, invariablemente, tienen costos sociales muy

elevados.

32. Al tiempo que la macroeconomía hace su tarea es necesario desplegar un

conjunto de instrumentos y políticas que apunten al desarrollo a más largo

plazo. Estas deben constituir el marco para la movilización de la inversión. Es

por este camino que se podrán atender las necesidades de un desarrollo

socialmente más inclusivo, dando respuesta a los actuales desequilibrios

regionales, y crear las condiciones para la incorporación productiva de las

próximas generaciones de argentinos.

33. Dado que son conocidos los altos precios que se pagan por el aislamiento, la

transformación de la estructura de producción debe atender la necesidad de

generar divisas que financien las importaciones que permitan modernizar

nuestro patrimonio productivo y tecnológico.3 Esta tarea recae, por un lado,

sobre la estrategia y la política comercial externa y, por otro lado, exige ser

apoyada por una amplia batería de instrumentos que apuntan al desarrollo

productivo.

3

El tipo de cambio atrasado es el nocivo instrumento de política económica que comparten estrategias

económicas tan diversas y regímenes políticos tan distintos como los de J. D. Perón, J. R. Videla, C. S.

Menem y C. Fernández de Kirchner.

7

34. Del mismo modo, una prudente política fiscal es imprescindible para evitar

que un gasto público desproporcionado aliente presiones inflacionarias si se

financia con emisión; quite financiamiento al sector privado si se cubre con

deuda interna o induzca al atraso cambiario si se financia en los mercados

internacionales. El problema actual es, como se señaló, que los agregados

fiscales –tanto de gasto como de ingreso- son demasiado elevados con

relación al tamaño de la economía. Ese desequilibrio tardará tiempo en

corregirse y de ahí la necesidad de la recuperación del nivel de actividad.

35. En este sentido, es necesario saber que para sostener una tasa de

crecimiento del 3% anual acumulativo, que haga posible crear puestos de

trabajo decente y reduzca los umbrales de pobreza, se requiere una tasa de

inversión que se acerque al 25% en relación al producto.4

36. Es por ello, que tanto la política macroeconómica como los demás

instrumentos que apuntan a la transformación productiva deben atender a sus

respectivos objetivos y, además, proveer horizontes de relativa certidumbre

respecto del accionar del gobierno. Estos ingredientes son necesarios para

promover el dinamismo de las decisiones privadas que son las que permitirán

aproximarse a la tasa de inversión referida.

37. Ese doble desafío -político y económico social- que afrontamos los argentinos

de este tiempo tiene lugar en un mundo globalizado con dosis desiguales de

riesgo y oportunidad, debido a la unipolaridad en materia militar y

multipolaridad en los asuntos económicos.

38. La globalización, entendida como la integración creciente de los mercados de

mercancías y servicios reales y financieros, es un fenómeno de larga data –

puede trazarse una historia de cinco siglos- pero no ha sido lineal. En

particular, los cambios en la organización productiva de las empresas y las

innovaciones tecnológicas le imprimieron, en las últimas dos décadas, un

impulso determinante. La arquitectura de las reglas e institucionalidad que

habían surgido después de la Segunda Post-Guerra se fueron adaptando

para acomodarse al fenómeno. El resultado de la dinámica de la globalización

es mixto: por un lado, se redujo la pobreza pero, al mismo tiempo, se amplió

la desigualdad entre las regiones y hacia el interior de los países.5

4

La magnitud del desafío se entiende cuando se registra que ese nivel de inversión solo se consiguió en la

última dictadura, merced al desorbitado rearme militar y a las obras públicas para el mundial de fútbol. En

la anterior administración, aun cuando durante varios años se verificaron superávits fiscales y de cuenta

corriente, tampoco los niveles de inversión alcanzaron los valores requeridos y se situaron por debajo del

20% en relación al producto.

5 Entre 1980 y 2015, millones de personas alrededor del mundo salieron de la pobreza extrema; mientras

que 35 años atrás el 40% de la población vivía con apenas 1 dólar diario, el año pasado esa cifra se había

reducido a 12%. Es ilustrativo ver la siguiente referencia: sólo en China, 400 millones de personas dejaron

atrás la extrema pobreza, así definida. Sin embargo, en el mismo período aumentó la desigualdad que,

medida en términos de la riqueza en manos de los adultos más ricos del planeta versus el resto de la

población adulta mundial, continúa su tendencia en alza. Así, el 50% de la población posee menos de 1%

de la riqueza global y el 10% de la población posee 89% de la riqueza del planeta.

8

39. Esta creciente desigualdad trasciende el plano económico para

entramarse en el tejido social y reforzar las tendencias a la apatía social, la

desafección por la política y la desconfianza en las instituciones.

40. En adición a todo ello, el mundo del cual la Argentina se alejó con una

extravagante y errática política exterior en la anterior administración tiene

pocos puntos de contacto con el que hoy tenemos que convivir.

41. En efecto, la líneas directrices de la nueva administración de los Estados

Unidos que pueden caracterizarse como de supremacía aislacionista en lo

político; rechazo a los acuerdos globales en materia comercial y de

cuestionamiento a la vigencia y relevancia de las instituciones multilaterales,

pueden significar la desarticulación del orden internacional vigente en los

últimos 70 años.

42. La región de América Latina se verá afectada por el espíritu de confrontación

en el plano internacional de la nueva administración de EEUU y la

complejidad de la situación se refuerza con las consecuencias de las políticas

económicas anunciadas. Es previsible que, si se concretan, los anuncios de

reducciones en los impuestos corporativos y crecientes gastos en

infraestructura y defensa, llevarán a incrementos en los tipos de interés y

revaluación del dólar. Ambos factores pueden afectar la competividad de

nuestra economía y dificultar el acceso al crédito en los mercados financieros

internacionales.

43. La Argentina tiene un papel relevante en este complejo escenario, entre otras

razones porque no está en la primera línea del conflicto previsible. En primer

lugar, porque puede avanzar en acuerdos de cooperación y comercio con

actores claves en el escenario internacional, por caso China y la Unión

Europea entre otros, si se aúnan esfuerzos inteligentes y estratégicos con

nuestro principal asociado, la República Federativa de Brasil, y a los que se

sumarían con comodidad los socios tradicionales del MERCOSUR.

44. En segundo término, nuestro país tiene este año 2017 la oportunidad de

contribuir a reducir la incertidumbre y mejorar la gobernanza global en dos

escenarios que son, por otra parte, la consecuencia directa de una voluntad

del gobierno de Cambiemos de recuperar protagonismo internacional: la

Conferencia Interministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC)

en diciembre en Buenos Aires, y la titularidad del G20 en 2018, que nos

convierte en sede de la reunión de los jefes de estado y de gobierno de la

institución informal que reúne a las principales economías del mundo.

Asimismo, en el plano sub-regional, nuestro país asumirá por un año la

Presidencia Pro-Témpore de UNASUR el próximo abril.

45. La OMC y el G20, son ámbitos decisivos para evitar no sólo un retroceso de

la globalización, sino también para avanzar en su gobernanza. Lo contrario

puede conducir al mundo a un escenario de tensión política y desintegración

comercial desde todo punto de vista inconveniente para los intereses

9

nacionales. Las instituciones sub-regionales –MERCOSUR y UNASUR-
ofrecen también un espacio atractivo para renovar e impulsar iniciativas que

contribuyan a afirmar el espacio económico, comercial y político al interior de

la zona.

Los próximos pasos.

46. El resultado electoral de la elección presidencial del año 2015 fue el producto

de una elaborada acción política que superó atavismos culturales y que

permitió poner fin al ciclo político más extenso que gobernó la Argentina desde

el golpe de 1930. Pero, el verdadero éxito de Cambiemos es iniciar una nueva

era política donde el respeto de todos los ciudadanos a la Constitución y las

leyes se corresponda con la ejemplaridad de los gobernantes. A su vez, los

esfuerzos deben dirigirse a que el progreso económico brinde un crecimiento

sustentable, promueva una mayor equidad y se muestre capaz de sumar a

los millones de argentinos que hoy están excluidos del proceso. En suma, se

trata de avanzar en los ideales de democracia, solidaridad, igualdad y libertad

de toda la vida de la UCR, actualizados con las ideas del siglo XXI.

47. El inicio de esa nueva era requiere no solo que la decisión popular en la

próxima elección convalide un avance y evite el retroceso, sino que además:

● Cambiemos se consolide como una coalición política estable que, a

través de su institucionalización, refleje una cohesión que contraste

con la fragmentación del mundo peronista. Esa institucionalización

permitirá contar con una voz clara de la fuerza que sostiene el

gobierno en la disputa política y contribuirá a reducir las tensiones

inevitables en toda coalición.

● Seamos conscientes que el cambio de gobierno y su talante

republicano no alcanza para generar la confianza necesaria que

conduzca al crecimiento, y que la brecha en la percepción social sobre

la magnitud de los desafíos y su verdadero calado nos exige un

esfuerzo de docencia política con los ciudadanos.

● Aceptemos que para evitar el trilema de superar el populismo, iniciar

un sendero de crecimiento económico con equidad y ser minoría en el

Congreso -situación que se mantendrá aun cuando ganemos la

elección de renovación legislativa- será necesario convocar a un

compromiso de los actores políticos que, con objetivos compartidos y

metas claras, provea certidumbre y señale un horizonte temporal que

supere la duración de los mandatos electorales. La materialización de

este compromiso -que no significa compartir listas electorales ni

incorporaciones a la administración- contribuirá a aislar políticamente

a los sectores reaccionarios portadores de utopías regresivas.

Además, permitirá afirmar la capacidad del gobierno para establecer

la agenda de la transformación y ayudará a consolidar el prestigio

internacional de una administración que ha resuelto superar el atraso

y la degradación institucional.

Las reformas estructurales necesarias requieren, entre otros

ingredientes, normas legales que deben tener a los actores políticos

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con representación parlamentaria como sujetos activos, antes que

como validadores de convenios sectoriales o corporativos. Una lista

provisoria de esa agenda muestra la complejidad y exigencia del

desafío:

I. Definir una estrategia que precise el papel de la Argentina en un

mundo en reconfiguración y defina la relación con actores

decisivos, como China e India, del nuevo ordenamiento global.

II. Abonar la proyección de Argentina en el espacio regional

fortaleciendo el MERCOSUR y otorgando dinamismo a la relación

con los países de la Alianza del Pacífico.

III. Dotar de sustentabilidad intertemporal al sistema de seguridad

social.

IV. Sancionar un régimen fiscal que normalice la relación financiera

entre las Provincias y la Nación.

V. Formular una estructura impositiva que, basada en criterios de

equidad, favorezca la inversión.

VI. Promover una política social sobre bases universales,

acompañada por una red de protección social despojada de todo

vestigio de clientelismo asistencialista.

VII. Contribuir a la reconstrucción y modernización del estado, cuyas

funciones principales –tanto de gestión como técnicas- se

encuentran disminuidas y, con frecuencia, están colonizadas por

intereses sectoriales.

VIII. Desarrollar acciones políticas que garanticen la plena vigencia de

los principios republicanos en todo el país, particularmente en

aquellas provincias donde sobreviven resabios de prácticas cuasi

feudales.

● Asumamos que el único camino de transformación duradero es la

acción política respaldada en la auténtica reputación, entendida como

reconocimiento social de los resultados de una gestión. Así como

sabemos que los resultados sin reconocimiento son mera gestión

burocrática y el reconocimiento sin gestión es -en el mejor de los

casos- propaganda política, también sabemos que la política sin

gestión es retórica pura y, por otro lado, la mera la gestión sin política

es navegar sin rumbo o intentar caminar a ciegas.

48. La UCR tiene ante sí un extraordinario desafío. Así como, justamente hace

cien años, fue protagonista de la construcción que consagró los derechos

políticos de los ciudadanos y, al fin de la dictadura, fue artífice decisivo de la

transición democrática, hoy le cabe la inmensa tarea de ser parte activa de

la acción, desde el gobierno y en la sociedad, de dar vuelta una página triste

de nuestra historia. La de la experiencia populista que nos ha conducido a

la desunión de los argentinos; a la desnaturalización de las instituciones

democráticas; al estancamiento económico y a la consolidación de una

inmoral pobreza estructural. Una experiencia que debemos ser capaces de

superar para demostrar y demostrarnos que las reiteradas frustraciones

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históricas constituyen una etapa irreversible de nuestro pasado.

49. Para ello debemos ratificar diariamente con nuestros actos nuestro

compromiso de cambio y decencia en las responsabilidades que nos ha

conferido el pueblo, ya sea en posiciones de gobierno o de oposición, en

responsabilidades ejecutivas o legislativas, a nivel nacional, provincial o

municipal. De la misma forma nos cabe la obligación de evitar, tanto la

comodidad de la crítica fácil desde afuera como la complacencia acrítica

desde adentro.

50. Esta tarea de transformación nos obliga a procurar alternativas y propuestas

que se apoyen sobre una lectura seria y un correcto análisis de la realidad.

También exige a la administración mejoras en la calidad de la formulación

e implementación de las políticas públicas comprometiendo a actores

políticos y sociales que, involucrados en su materialización, se comprometan

con su éxito.
Jesús Rodríguez

13-05-2017 08:05 hs.

10-04-2017 07:43 hs.

07-04-2017 07:23 hs.

23-02-2017 07:55 hs.

19-12-2016 06:58 hs.

05-12-2016 07:11 hs.

27-06-2016 07:35 hs.

01-06-2016 09:42 hs.

28-05-2016 12:21 hs.

Te decimos Estación Fluvial, Taura, Soho y Asia siguen

15-03-2014 13:09 hs.