Escándalo en Bélgica: la policía conocía el escondite de Salah Abdeslam desde diciembre… pero no hizo nada

Las autoridades belgas abren una investigación para aclarar por qué no fue tenido en cuenta por la lucha antiterrorista un informe con datos sobre el terrorista más buscado.

Escándalo en Bélgica: la policía conocía el escondite de Salah Abdeslam desde diciembre… pero no hizo nada

26-03-2016 12:36 hs.

La policía belga tenía informaciones a comienzos de diciembre del lugar donde estaba escondido Salah Abdeslam, el terrorista más buscado de Europa, pero no llegó a los servicios antiterroristas, revelaron este viernes varios medios locales.

Las autoridades belgas han abierto una investigación para aclarar por qué no fue tenido en cuenta por la lucha antiterrorista un informe policial del pasado mes de diciembre con datos sobre dónde se escondía Abdeslam.

Esta información, sin embargo, no llegó a ser transferida a la unidad antiterrorista de la Policía federal. Desde la Policía confirman al diario La Dernière Heure que hay una investigación abierta sobre una información que "no circuló", pero no dan detalles sobre el contenido del informe extraviado.

Un agente de la ciudad de Malines supo el pasado 7 de diciembre que un tal Abid del barrio de Molenbeek, en concreto en el número 79 de la rue des Quatre Vents estaba en contacto con Abdeslam, que desde mediados de noviembre de 2015 había sido identificado como el responsable de la logística de los atentados del día 13 de ese mismo mes en París que causaron 130 muertos y cientos de heridos.

Según "RTL", el agente cayó enfermo y comunicó la filtración que había recibido a un compañero, que redactó un informe, pero que bien no llegó a los servicios antiterroristas de la policía federal o bien no fue explotada.

La policía ha abierto una información interna para aclarar por qué no se utilizó esa información. Abdeslam fue finalmente arrestado el viernes de la semana pasada en ese mismo barrio de Molenbeek.

De confirmarse esa disfunción, sería una más del dispositivo antiterrorista belga de las que han quedado en evidencia tras los atentados en Bruselas del pasado martes, en los que fueron asesinadas 31 personas y 300 resultaron heridas.

Una de las que está adquiriendo una dimensión política importante es que uno de los terroristas suicidas del martes, Ibrahim El Bakraoui, que se hizo saltar por los aires en el aeropuerto de Bruselas-Zaventem había sido expulsado el pasado verano por Turquía, que lo había detenido como combatiente extranjero junto a la frontera siria, y había comunicado la información a Bélgica.

Los ministros de Interior y de Justicia de Bélgica deben comparecer esta tarde ante el Parlamento para dar explicaciones sobre ese hecho.

Por otro lado, la pagina web "Politico Europe" indicó que Abdeslam sólo fue interrogado una hora por la policía belga desde su captura el viernes de la semana pasada y los atentados de Bruselas del martes, y ese interrogatorio se limitó a su implicación en los ataques yihadistas de París, pese a que había diversos elementos que podían hacer pensar en nuevas acciones terroristas.

Análisis: Atentado de Bruselas: Operación Gladio para ultimar estado de vigilancia

Ibrahim El Bakraoui, el terrorista belga que se mató a sí mismo y al menos a otras 30 personas en el ataque al aeropuerto de Bruselas, era un conocido terrorista deportado de Turquía el año pasado. Tanto Ibrahim como su hermano menor, Khalid, que también murió en el ataque, eran bien conocidos por la policía.

Los dos hombres eran criminales convictos. Ibrahim fue condenado a nueve años de prisión por disparar contra la policía con un rifle Kalashnikov durante un atraco a mano armada, y Khalid fue condenado a cinco años de libertad condicional por robo de automóviles. Khalid estaba en posesión de un Kalashnikov en el momento de su detención.

Najim Laachraoui, señalado como el tercer atacante, fue objeto de una cacería humana en relación con el ataque de París en noviembre pasado. Laachraoui fue señalado como cómplice de Salah Abdeslam, que atentó en París y que fue detenido en el barrio de Molenbeek de Bruselas a principios de esta semana. Abdeslam estuvo oculto durante meses.

"Fallas de inteligencia" y expansión del Estado de Vigilancia

Estas notables "fallas de inteligencia" se utilizarán ahora para invocar medidas más draconianas del estado de vigilancia y policiales, en Europa y en los Estados Unidos.

Alain Winants, ex jefe del servicio de inteligencia belga, declaró a Reuters tras el ataque, que Bélgica ha sido lenta en adoptar técnicas de vigilancia y equipos modernos, tales como las escuchas telefónicas. "James Bond nunca podría haber sido un belga", dijo a Time en enero.

"Creo que la manera de resolver el problema es aumentar los recursos y las competencias de nuestros servicios de inteligencia y seguridad", dijo Thomas Renard, un experto en terrorismo del Instituto Egmont, un centro de estudios con sede en Bruselas.

En 2013, Stewart Baker, ex abogado general de la NSA, dijo a la Cámara del Judiciary Committee, que los europeos son más propensos a ser vigilados por el gobierno que los norteamericanos.

"De acuerdo con el Instituto Max Planck, usted tiene 100 veces más probabilidades de ser vigilado por su propio gobierno si vive en los Países Bajos, o si vive en Italia", dijo Baker. "Usted tiene 30 a 50 veces más probabilidades de ser vigilado si es un nacional francés o un alemán, que si lo es de los Estados Unidos".

Citando a la Oficina alemana de Investigación Criminal, Christopher Wolf, un abogado especializado en la privacidad, que fue autor de un informe sobre las operaciones de vigilancia, argumenta que las agencias de inteligencia europeas tienen manos libres a la hora de llevar a cabo la vigilancia. "Usted no tiene control legislativo. De hecho, las investigaciones de seguridad nacional se realizan completamente en la sombra o mayoritariamente en la sombra", dijo.

Los ataques de Bruselas y París serán explotados como parte de un esfuerzo continuo para aumentar la vigilancia y reducir la privacidad de los ciudadanos. Tras el ataque al Charlie Hebdo en París el año pasado, los gobiernos de Europa se apresuraron a introducir una nueva legislación. "Algunas de las medidas consideradas, sin embargo, son tan radicales que permitirán al estado vigilar las comunicaciones privadas de todos los ciudadanos", escribe The Irish Times.
David Lyon, profesor de estudios de vigilancia de la Universidad de Queen, identificó varias tendencias de vigilancia pública en Europa y Estados Unidos. Llegó a la conclusión de que la vigilancia está "aumentando a un ritmo acelerado".

En enero, el primer ministro francés, Manuel Valls, declaró en el marco de una charla en la globalista Davos, que el estado de emergencia de su país durará hasta que la "guerra total y global" contra el Estado islámico se complete.

"Un decreto similar a la Patriot Act de los EE.UU. fue puesta en marcha a toda prisa, para permitir registros en todos los edificios y residencias privadas, y la detención preventiva, sin causa probable, de cualquier individuo considerado por las autoridades francesas como sospechoso o peligroso. La noción de peligroso es, por supuesto, vaga y elástica y potencialmente podría aplicarse a cualquier persona, incluidos los disidentes políticos", escribe Gilbert Mercier.

En respuesta, miles de personas se manifestaron en 70 ciudades francesas en enero contra las medidas. Una encuesta realizada por Atlántico, sin embargo, muestra que menos del 79 por ciento de los franceses apoya la prolongación del estado de emergencia por tres meses más.

Gladio Redux

"Teniendo en cuenta la larga tradición en el mundo occidental de orquestaciones de [operaciones de] banderas falsas, los 'ataques terroristas' en París podrían ser la manifestación más reciente", escribió después de los ataques de París en noviembre, Paul Craig Roberts, ex asistente del Secretario del Tesoro para Política Económica y editor asociado del Wall Street Journal.

"Algunas personas son tan ingenuas y estúpidas como para pensar que ningún gobierno mataría a sus propios ciudadanos. Pero los gobiernos lo hacen todo el tiempo. Hay un sinnúmero de ataques de bandera falsa, como la Operación Gladio. La Operación Gladio fue una operación de inteligencia de la CIA y los italianos que incesantemente bombardeó italianos inocentes, como aquellos que estaban esperando en una estación de tren, asesinando a cientos, para luego culpar a la violencia de los partidos comunistas europeos en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, con el fin de bloquear los réditos electorales de los comunistas", escribió Roberts.

Los gobiernos europeos están preocupados por el aumento de los grupos populistas y nacionalistas en respuesta a una entrada masiva de inmigrantes procedentes de Oriente Medio y África. Además, el statu quo se ve amenazado por grupos políticos opuestos a la austeridad y a otras políticas económicas impuestas por parte de los bancos centrales y la élite financiera internacional.

Una vigilancia generalizada y que todo lo abarca, no está diseñada principalmente para atrapar a los terroristas. Está diseñada para subvertir grupos políticos considerados una amenaza para el estado.

"La percepción de que la vigilancia invasiva se limita tan sólo a un grupo marginado y merecedor que "hace el mal", la mala gente, asegura que la mayoría acceda a los abusos de poder o incluso se alegre. Pero este punto de vista entiende radicalmente mal los objetivos que tienen todas las instituciones de autoridad. "Hacer algo mal" a los ojos de esas instituciones abarca mucho más que los actos ilegales, el omportamiento violento y los planes terroristas. Por lo general, se extiende a la disidencia significativa y a cualquier desafío verdadero. La naturaleza de la autoridad es equiparar el disenso con la maldad, o al menos con una amenaza", escribe Glenn Greenwald.

Tras la imposición del estado de emergencia en Francia después del ataque de París, la policía puso a dos docenas de activistas políticos bajo arresto domiciliario para evitar que protestaran durante la cumbre del clima de París.

Fuente: Infowars

 

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