06-02-2010 16:54 hs.
Para Unicef, es clave el retorno de los chicos a las escuelas en Haití
"La rutina escolar es central para la recuperación de su trauma. Hablamos de niños que vieron cosas terribles, por eso hay que reiniciar la escuela lo más pronto posible para que puedan ir a un lugar, ver amigos, estudiar, aprender, jugar y procesar lo que han vivido", indicó Vanni, Oficial de comunicación de Unicef.
"Nadie sabe la cantidad de huérfanos que hay en Haití. Las cifras que circulan son todas elucubraciones y hasta que no haya una base de datos nueva no hay certezas", dijo a Télam desde Puerto Príncipe Fran‡oise Vanni, oficial de comunicación de Unicef.
Aunque la atención mediática está puesta en la situación de los niños que están solos, lo que empuja el interés de extranjeros por adoptarlos, Vanni dijo que "sería una nueva tragedia que se lleven los chicos y resulta que después aparecen los padres", con lo cual "desaconsejan" la posibilidad de la expatriación sin registros serios.
Ahora, el esfuerzo está puesto en vacunar contra la difteria, el sarampión y el tétanos a los niños "que están y a los que no están" en los centenares de campamentos instalados en la capital haitiana y en otras ciudades afectadas por el terremoto del pasado 12 de enero, por el que hasta ahora admiten 212.000 víctimas mortales y casi otros tantos heridos.
"Si no actuamos rápido vamos a perder más niños que durante el terremoto", apuntó la vocera de Unicef, organismo de Naciones Unidas para la infancia, que tiene 80 oficiales en Haití.
Del medio millón de chicos que los voluntarios buscan vacunar, 200 mil viven en campamentos donde además se inmuniza a los mayores que los acompañan.
Según cálculos de Unicef, los menores afectados por el terremoto son un millón y medio, estimado en un universo de tres millones de personas víctimas directas del terremoto de 7,3 grados en la escala Richter que hizo colapsar al país caribeño, uno de los más pobres del mundo.
El sismo afectó a unos tres millones de personas en Puerto Príncipe, Jacmel y Leogane, entre otras ciudades, de las que el 46% es menor a 18 años, según el organismo de la ONU.
Vanni centró buena parte de su comentario en la importancia "clave" del retorno de los niños clases porque, pese a los anuncios oficiales "esto no ha ocurrido: los padres y los propios menores están traumatizados, tienen miedo y no han vuelto a las escuelas", explicó.
Para recuperar la confianza de padres y niños en cuanto a que es seguro volver a las escuelas, Vanni hizo hincapié en "un esfuerzo de comunicación" que habrá que realizar en todo el país y también en una evaluación "rápida" de cómo están edificios, alumnos y maestros en las zonas afectadas: "¿Están vivos, están heridos, dónde están?", ejemplificó.
Se cree que habrá que reconstruir cinco ó seis mil escuelas dañadas y se trabaja en varias ideas centradas en lograr que "los niños estén seguros y puedan reiniciar su vida escolar", añadió.
"La rutina escolar es central para la recuperación de su trauma. Hablamos de niños que vieron cosas terribles, por eso hay que reiniciar la escuela lo más pronto posible para que puedan ir a un lugar, ver amigos, estudiar, aprender, jugar y procesar lo que han vivido", indicó.
También dijo que la escolaridad en Haití antes del terremoto alcanzaba sólo al 55% de los chicos en edad de ir la primaria, por lo que la coordinación de esfuerzos internacionales y locales está dirigida ahora a conseguir que "el 45% que no iba a la escuela lo haga".
La oficial de Unicef en Haití dijo que hay un gran esfuerzo en garantizar a los niños el acceso al agua: "Antes de cualquier asunto está resolver ese tema, en un lugar donde el calor es insoportable", señaló.
Según detalló Vanni, más de 500.000 habitantes de Puerto Príncipe, Jacmel y Leogane reciben diariamente de la Oficina Nacional de Agua y Saneamiento agua "por grifos, con lo que se maneja más volumen, y distribución de botellas para casas-hogares de los niños".
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