El primer conflicto que afronta el gobierno nacional este año se profundizó este martes, cuando el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, por orden de la presidenta Cristina Kirchner, le pidió la renuncia al titular del Banco Central, Martín Redrado, por su resistencia a la liberación de reservas para el pago de la deuda externa.
Y si bien el gobierno ya tiene el nombre para reemplazarlo, el economista Mario Blejer, Redrado hizo saber que no está dispuesto a dar un paso al costado. Su mensaje habría sido que si lo quieren remover deben seguir los caminos que indica la carta orgánica del Banco Central, lo que implica que su salida debe ser pedida por el Congreso. Así las cosas, la situación parece encaminarse hacia un conflicto de poderes.
Si Redrado se va también el Congreso de la Nación el que deberá confirmar la asunción de Blejer al frente del BCRA.
Según trascendió, el hecho que precipitó la decisión presidencial es que Redrado se iba a reunir este martes con la cúpula de la UCR, encabezada por el senador Ernesto Sanz, que apoya su postura de que no se puede pagar deuda con reservas.
Esa reunión, reveló el senador radical Gerardo Morales, sigue en pie, ya que Redrado decidió no renunciar.
Las diferencias entre el gobierno y Redrado comenzaron cuando Cristina Kirchner dispuso a través de un decreto de necesidad y urgencia la creación del Fondo del Bicentenario que establece el uso de las reservas del Central para pagar la deuda correspondiente a 2010.
Desde la autoridad monetaria se opusieron a liberar los fondos y reclamaron garantías legales para que los 6.500 millones de dólares solicitados no enfrenten acciones de embargo por parte de quienes litigan contra la Argentina por la cesación de pagos dispuesta a fines de 2001.